Diseño de portada: INÉS PRADILLA sobre una Fotografía de JOSÉ MARÍA PÉREZ FERNÁNDEZ

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

lunes, 19 de enero de 2015

Mar Braña Gancedo: Tálamo y lecho:





TÁLAMO y LECHO

De pequeños, a mis hermanos y a mí nos
gustaba acostarnos en la cama de nuestra
madre. La distancia entre los pies y el cabecero
nos parecía enorme. Teníamos la sensación de
que el espacio que nos separaba de sus latidos
era demasiado grande.
Cuando ese lecho fue de muerte, nos dimos
cuenta de que era demasiado pequeño para
rodearlo con nuestro dolor.



Mar Braña Gancedo en el poemario inédito Servidumbre de paso.



4 comentarios:

  1. Podríamos saber si tienes permiso de esa escritora para publicar su poema.

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  2. Aunque no deis la cara, claro que podéis saberlo. Os cuento. Ese poema está impreso en una tarjeta de invitación que el Centro de Cultura Antiguo Instituto envía a escritores, poetas, gente relacionada con la cultura y entre los que me cuento. Dicha tarjeta, anunciando la lectura de Mar Braña en el Antiguo Instituto el pasado día 9 de enero la metieron en mi buzón, a mi nombre. Eso me da derecho, y más citando, como es el caso, la fuente y el nombre de la autora, a hacer con esa tarjeta y ese poema lo que me salga de los cojones. Espero haberos aclarado vuestras dudas. Y la próxima vez que queráis saber algo tened la decencia y la valentía de dar la cara y no preguntar de manera anónima. Atentamente vuestro, David González.

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  3. Yo te agradezco que lo hayas incluido en tu blog. Gracias. Un abrazo. Mar

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  4. Gracias a ti, Mar, por el poema. Es genial. Me quedé con ganas de escucharte en el Antiguo Instituto y me quedo con ganas de leer tu poemario inédito Servidumbre de paso. En fin, recibe un abrazo fuerte y solidario.

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