Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

viernes, 16 de enero de 2015

José Ángel Barrueco: Angustia (y 3):




Cuando ves por primera vez a tu hijo, a lo que será tu bebé, cuando ya se distingue algo más que una habichuela borrosa, las emociones te anegan el estómago, se te ensancha el corazón, la alegría circula por las venas junto a la sangre y estalla en el pecho y no sabes si reír de júbilo o llorar de felicidad. Piensas: eso lo hemos hecho ella y yo. Hemos creado vida. Es extraordinario, es casi como un truco de magia, pero no se trata de ningún sortilegio, sólo es biología. Vamos a dar a luz a un milagro, pues todo origen de vida es milagroso.

La naturaleza nos destruye con sus enfermedades y la muerte nos mata con sus virus y a ellas oponemos la vida, procreamos y nos reproducimos y nos multilplicamos porque nosotros, los seres humanos, también somos una forma de virus, algo indestructible que se propaga y crece y se multiplica, algo con lo que la naturaleza no logra acabar nunca. Seres vivos que resisten y procrean.

La doctora, dijo, refiriéndose al feto:
Está muy contento.



José Ángel Barrueco. Angustia. Editorial Origami, diciembre 2014. Ilustración de cubierta: Carolina Villafruela.


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