Diseño de portada: INÉS PRADILLA sobre una Fotografía de JOSÉ MARÍA PÉREZ FERNÁNDEZ

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

jueves, 8 de enero de 2015

Carina Sedevich (25): Escribió Dickinson (a):


HOY DISOLVÍ UN AMOR.

Algunos signos se vieron desplazados.

Algunos otros
quedaron en el aire.

Podría pensarse que es un día distinto.

Lo único cierto es que empezó el invierno.




MI VIEJA PAVA VIERTE LENTAMENTE.

Pero yo
¿qué apuro tengo?

Hay que levantar la tapa
y el vapor se va
como un fantasma.

Después hay que sujetar
la tapa,
inclinar la pava

y dejar que la taza se llene.

Me tomo el té y confirmo que
la taza

no ha sentido miedo
ni impaciencia.

Como tampoco el agua.





Mientras corto papeles en el aula
para marcar poemas de tus libros

pretendo,
ya casi sin angustia,
que la vida pasa por mis manos.

La fe no rueda limones en mi mesa
y no lo hacía
cuando aprendí las letras.

Pero comprendo la fe de tu trabajo.

Repaso tus hojas con los dedos
como repaso el bien de tu camisa.

¿Sabías que adoro tu camisa?

¿Sabías la fe
que hay en mis yemas?



Carina Sedevich. Escribió Dickinson. Alción Editora, 2014. 


Volvemos el domingo con más poemas de Carina Sedevich. Te dejo con el enlace anterior:


CARINA SEDEVICH 24

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