Dibujo de BEGOÑA CASÁÑEZ CLEMENTE

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Necesitáis personas como yo... Necesitáis personas como yo para señalarlas con el dedo y decir: Ese es el malo... Y eso, ¿en qué os convierte a vosotros? ¿En los buenos?... No sois buenos... Simplemente sabéis esconderos. Sabéis mentir... Yo no tengo ese problema. Yo siempre digo la verdad, incluso cuando miento:

Tony Montana
Cómo ha cambiado irremediablemente mi vida. Siempre es el último día de verano y me he quedado fuera en el frío sin una puerta para volver a entrar. A lo largo de mi vida he dejado pedazos de corazón aquí y allí y ahora apenas me queda el suficiente para seguir viviendo. Pero fuerzo una sonrisa, sabiendo que mi talento sobrepasaba con mucho mi ambición. Ya
no hay caballos blancos ni mujeres guapas en mi puerta:

Georges Jung

viernes, 28 de febrero de 2014

TUMBEROS: Capítulo 1: Parte 1:

El caso es que buscando un tema de Yerba Brava, me encontré con esta serie argentina, Tumberos, de la que iré subiendo cada día, entre las ocho de la tarde y las diez de la noche, una parte de entre 9 y 10 minutos:

                     

Ana María Rodas: Poemas de la izquierda erótica:



Dijeron que un poema
debería ser menos personal;
que eso de hablar de tú o de yo
es cosa de mujeres.
Que no es serio.

Por suerte o por desgracia
todavía hago lo que quiero.

Quizá algún día utilice otros métodos
y hable in abstracto.
Ahora sólo sé que si se dice algo
debe ser sobre tema conocido.

Yo solo soy sincera -y ya es bastante-
hablando de mis propias miserias y alegrías
puedo contar que me gustan las fresas,
por ejemplo,
y que algunas personas
me caen mal por hipócritas, por crueles
o simplemente porque son estúpidas.
Que no pedí vivir
y que morir no es algo que me atraiga
excepto cuando me hallo deprimida.
Que estoy hecha
sobre tod
de palabras.
Que para poder manifestarme
uso tinta y papel a mi  manera.

No puedo remediarlo.
Por más que trate
no escribiré un ensayo
sobre la teoría de los conjuntos.

Tal vez más adelante
encuentre otras formas de expresarme.
Pero eso no me importa ahora;
hoy vivo aquí y en este momento
y yo soy yo
y como tal actúo.

Por lo demás, lamento no complacer a todos.
Creo que ya es bastante mirar hacia mí misma
y tratar de aceptarme
con huesos con músculos
con deseos con penas.
Y asomarme a la puerta y ver pasar el mundo
y decir buenos días. Aquí estoy yo.
Aunque no les guste.
Punto.


Ana María Rodas.


A esta poeta la leí por primera vez en el blog de poesía Emma Gunst. Te dejo con el enlace a él, donde podrás, si quieres, leer más poemas de esta poeta: Ana María Rodas, 3 poemas 3


Rakel Rodríguez: y si no hay viento, habrá que remar & José Pastor González: alguien tiene que limpiar la mierda (1):

Es este un poemario doble, o dos poemarios en un solo libro, como prefieras. La portada del poemario de Rakel Rodríguez es la contraportada del poemario de José Pastor González, y viceversa. Publicado por Ediciones RaRo y que obra en mi poder gracias a mi amiga Ana Patricia Moya (gracias, tía). Te dejo con un poema de Rakel y con otro de José Pastor. Que los disfrutes.




LUCHA A MUERTE

Lucho
contra lo que quiero
y lo que deseo.
Lucho a muerte. Cuerpo a cuerpo
por mantener la calma
y no romper todas las ventanas.
Da igual.
Todo acaba lleno de cristales.
Una putada.
Tener corazón.


Rakel Rodríguez (de Y si no hay viento, habrá que remar).




BARRER PARA CASA

mi madre
estuvo durante tres años
todos los sábados
limpiando
la casa y el bufete
de un afamado y rico
matrimonio de abogados vallisoletanos
estos
para asegurarse
de la eficacia y honradez de mi madre
escondían
monedas de veinticinco pesetas
como si las hubieran perdido involuntariamente
en rincones inverosímiles
junto a la fotocopiadora, bajo el revistero de la sala de espera,
entre las macetas de la terraza, detrás del televisor...
monedas que mi vieja sólo encontraría si se esmeraba
al barrer, fregar o limpiar el polvo
mi madre
que siempre ha limpiado a conciencia
daba con ellas
y las dejaba
honradamente
en un cenicero
que había en la enorme mesa del salón,
haciendo cuentas
(50 sábados al año por 3 años por veinticinco pesetas)
le deben
tres mil trescientas cincuenta pesetas
y unas disculpas


José Pastor González (de Alguien tiene que limpiar la mierda)


Rakel Rodríguez & José Pastor González. Y si no hay viento, habrá que remar & Alguien tiene que limpiar la mierda. Ediciones RaRo, marzo 2013. Ilustraciones en Y si no hay viento, habrá que remar: Sonia Hidalgo y Laurie Whittaker; y Juan Carlos Quesada en Alguien tiene que limpiar la mierda.

jueves, 27 de febrero de 2014

Sara Toro: Crónica de un fracaso:




CRÓNICA DE UN FRACASO

No quiero hacer crónica
de otro fracaso

recoger el tiempo
que se lanzan
unas manos en ademán de despedida

yo quiero quedarme en antes
en el adverbio primero
en la elucubración hermosa
seleccionadora de recuerdos

la prefiero

la prefiero a la tregua que se me ofrece

apenas me da tiempo
a catar el trozo de carne
de esta ocasión

y mientras todos repiten la plegaria

dale tiempo                              dale tiempo

pero eso sólo funciona con unos pocos árboles
que supieron asirse a la Tierra antes que la enfermedad
y la codicia
arrasasen el mundo

No quiero hacer crónica
de otro fracaso

pero es que la realidad funciona
con precisión de manos
de relojero antiguo
y el deseo
         el deseo
                      delinea ebrio
                                         oscuras efemérides


Sara Toro

Charles Bukowski: Ruiseñor, deséame suerte (1):

Ruiséñor, deséame suerte, último libro de poemas editado en España de Charles Bukowski, nos entrega 97 poemas marca de la casa. Entre ellos Un ruido entre la maleza, un poema estremecedor que incluso me hizo ir a Google a buscar el nombre del personaje del poema, Scibelli, por si era uno de esos músicos clásicos a los que tanto admiraba el viejo Buk.




UN RUIDO ENTRE LA MALEZA

la pena de Scibelli,
amigo,
cuando se volvió hacia un ruido entre la maleza
y le clavó la bayoneta
un hombre de metro y medio que ni siquiera sabía
cómo se llamaba,
que luego le cortó la yugular,
le sacó los dientes de oro,
las dos orejas,
después le abrió el billetero
y arrancó la foto de una chica
de rostro suave llamada
sencillamente, Laura,
que esperaba en Kansas City
a un ensangrentado
Scibelli
sin orejas ni dientes
que sencillamente murió un poco antes
que la mayoría de nosotros,
también por
Causas
Desconocidas.



Charles Bukowski. Ruiseñor, deséame suerte. Visor Libros, 2013. Prólogo y traducción de Eduardo Iriarte.


miércoles, 26 de febrero de 2014

Vicente Muñoz Álvarez: Días de ruta (1):

Próximamente, en Ediciones Lupercalia, el nuevo libro de Vicente Muñoz Álvarez, del que en su momento hablaré aquí, este Días de ruta, con esta hermosa y significativa fotografía de portada de Julia D. Velázquez, y con un esclarecedor prólogo a cargo de otro grande: Gsús Bonilla.

Te dejo con uno de los poemas.



GHETTO

no nos queda
mucha fuerza
pero resistimos

este es
nuestro ghetto

aquí estamos
todos igual

en la trinchera

este sistema
esta farsa este país

nos está robando
el alma

aunque
nuestros dientes
están afilados

cuidaos

los perros del amo

de nuestra
explosión



Vicente Muñoz Álvarez. Días de ruta. Ediciones Lupercalia, marzo 2014. Prólogo de Gsús Bonilla. Fotografía de portada: Julia D. Velázquez. Diseño y maquetación: Alejandra Dover.



Alexander Drake: Ocho relatos de boxeo (y 2):

Bueno. Ya me he leído estos Ocho relatos de boxeo, de Alexander Drake, y lo único que puedo decir es que he disfrutado con su lectura. Tanto que los he vuelto a releer. Su ritmo es ágil, vertiginoso, frases cortas que se suceden como puñetazos al rostro, al estómago, al hígado. Un lenguaje boxístico perfecto. La sangre de los protagonistas de estos relatos cortos, algunos muy breves, salta del papel y te salpica la cara. Este libro, entre sus ocho relatos, contiene dos que, a mi juicio, vencen, a los puntos,  al resto. Me refiero al que se titula Contra las cuerdas, el más breve del libro, y al más extenso de los ocho: Arregui, la leyenda del boxeador, un relato para enmarcar, así de claro. Que nos deja un personaje conmovedor, entrañable, buena gente de verdad, y que, a la postre, según yo lo veo, la decisión que le hace tomar su entrenador, es decir, Alexander Drake, le convierte en el campeón de todos ellos. En resumen: un libro muy recomendable, tanto para los lectores amantes del boxeo como para los que no. Y te dejo con uno de los pasajes de Arregui, la leyenda del boxeador.



Septiembre de 1938 (Arregui contra Douglas)

Arregui viaja a Michigan para enfrentarse a Douglas en el Estadio Olympia de Detroit. El vasco se dirige con determinación al centro del ring, donde empieza a castigar a su rival sin que éste pueda hacer nada por detener su ataque. Douglas intenta zafarse de su adversario pero Arregui le persigue por el cuadrilátero sin darle un segundo de respiro. Finalmente Arregui lo acorrala en una de las esquinas y le somete a una durísima lluvia de golpes que culmina con un gancho a la barbilla que provoca el K.O. inmediato de Douglas. El público salta de sus asientos y rompe en aplausos ante semejante demostración de bravura.


Octubre de 1938 (Arregui contra Di Marino)

El italiano es un púgil curtido en la batalla con un registro de 34 peleas, 28 victorias, 17 por K.O. y 6 derrotas. Nada más comenzar el tercer asalto Di Marino sale en busca de Arregui en un ataque kamikaze. Entonces Arregui carga el puño y lanza una derecha terrorífica que explota como una bomba en la mandíbula de su oponente. Éste pierde el conocimiento estando aún de pie y cae al suelo igual que un muñeco de trapo.



Alexander Drake. Ocho relatos de boxeo. Ediciones Lupercalia, febrero 2014. De la ilustración de la cubierta: Enrique Cabezón.


El Exterminador de E-rratas no ha encontrado ninguna.

martes, 25 de febrero de 2014

Pepe Pereza lee y presenta: Esquinas & El Descrédito:

Mañana, 26 de febrero, en Logroño, el narrador Pepe Pereza, acompañado de Adriana Bañares y Fernando Alamañac, leerá y presentará dos libros más que recomendables: el suyo propio, de relatos, Esquinas, y el Descrédito, antología de textos de diversos autores a propósito de la figura del escritor francés Louis-Ferdinand Céline, ambos libros publicados por Ediciones Lupercalia.

Te dejo con un pasaje del libro de relatos de Pepe Pereza, Esquinas, recuerda, y con otro pasaje, del propio Pepe Pereza, de su texto sobre Céline en El Descrédito.



El hombre seguía tirado en el suelo. Le cogió por las axilas, lo arrastró hasta el furgón y lo acomodó en el asiento del conductor. En ese momento el tipo recuperó la conciencia. Al ver a su agresor frente a él se asustó y trató de protegerse. Echó mano de uno de los destornilladores que estaban en el asiento contiguo y, en un acto reflejo, se lo clavó a David justo por debajo de la clavícula. Todo ocurrió en un segundo. Demasiado rápido para impedirlo. David se alejó unos pasos de la furgoneta. No podía creerse lo que acababa de ocurrir. Observó el mango del destornillador que sobresalía de su pecho. Era de color verde oscuro. Su color favorito. Por raro que pudiera parecer no sentía dolor. Tal vez fuera por los medicamentos que había tomado. Miró la mancha que se estaba formando en su camisa. Sangre y lluvia se diluían en el tejido como pinceladas en una acuarela. No sabía si estaba herido de muerte o si por el contrario iba a sobrevivir. Le daba lo mismo. Quiso fumarse un cigarro, pero cuando consiguió encender el mechero la lluvia había desmigado el pitillo. Mientras tanto, el otro hombre arrancó la furgoneta y se alejó de allí a toda velocidad.


Pepe Pereza (de su relato Dolor de muelas, en Esquinas, Ediciones Lupercalia, 2013)




Ocupo una de las mesas. Aún estoy helado y tirito. El café está demasiado caliente para beberlo. Mientras espero que se enfríe sigo aferrado al vaso con ambas manos para absorber el calor a través de ellas. Dos tipos que están sentados al fondo suben el tono de sus voces y empiezan a discutir. Me quedo con sus movimientos de mandíbula e intuyo que han tomado algún tipo de anfetamina. El más alto pierde la paciencia y poniéndose en pie grita:
- Céline no era antisemita, entérate.
Aparta la silla de una patada y se dispone a salir. Al pasar a mi lado, algo cae del bolsillo del abrigo que se está poniendo. El tipo sale del local sin percatarse de lo que ha perdido. Es un libro de la Editorial Lumen: Norte de Louis-Ferdinand Céline. Un ejemplar que lleva años agotado y que es difícil de conseguir. Además es el único que me falta para completar su trilogía. No lo dudo, lo recojo del suelo y me lo escondo debajo del impermeable. Echo una sutil mirada para ver si alguien me ha visto. Todos están a lo suyo. Solo por este regalo merece la pena la caminata que me he dado hasta aquí, el frío que he pasado y el que me queda por pasar en el viaje de vuelta.
Unos minutos después, el tipo regresa al local. Se acerca a su colega y le pregunta por el libro.


Pepe Pereza (de su relato Al norte del dolor, en El Descrédito. Viajes narrativos en torno a Louis-Ferdinand Céline. Ediciones Lupercalia, 2013).


Gulliver, revista microscópica de poesía, nº 2: Daiana Henderson:

El número 2 de Gulliver, microscópica revista de poesía, está dedicado a Daiana Henderson, poeta argentina, y contiene 4 poemas, 4, de los que te dejo con este:



LOS CHICOS NOS DEJABAN DE LADO

y se iban a cazar en la camioneta.
Nosotras quedábamos hablando al pedo.
Las anécdotas que traían después eran
siempre iguales.
El flaco me contó que una de las noches
vieron dos ojos brillando, Facu apuntó
y le dio a un gatito en medio de la frente.
Fue a verlo, lo mostró levantándolo de la cola
y lo dejó despacio a un lado del camino.
Me dijo que Franco, que es
el más macho de todos, lloró.
No contaron nada, y nosotras
no lo notamos porque en los cuentos
de caza no había ninguna diferencia:
siempre era de noche y hacía frío,
un nudo exagerado en el medio
y un desenlace sin sal.
Pero ahora sé que esa vez
volvían los tres callados en la camioneta
mientras nosotras nos pintábamos para salir.


Daiana Henderson. Ediciones Liliputienses, febrero de 2014. Diseño y maquetación: Paula Garrido.


Nota de David González: si quieres este tríptico de Daiana Henderson o el anterior de Luis Arturo Guichard para imprimirlos en tu casa y leerlos en papel, déjame un comentario con una dirección de correo electrónico y te lo envío.

lunes, 24 de febrero de 2014

El lenguaje de los puños (Antología crítica de la poesía de David González), 2: Particularidades & Concurso & Un poema:

Bueno. Aquí estoy de nuevo. Siguiendo con la promoción. Tratando de convencerte para que te hagas con un ejemplar de este libro. A lo que ya comenté en el post anterior, El lenguaje de los puños (Antología crítica de la poesía de David González), o sea, la idea, y cómo nació, añado esta otra particularidad, por boca de José Ángel Barrueco, responsable de la edición y del prólogo: En primer lugar, por el ritmo de lectura, al alternar poemas y reseñas, lo que facilita que el lector quiera más, que siga interesado, que se motive al saltar de un autor a otro con el puente que supone la obra de González. El cambio de prosa a poesía (...) dota a las páginas de una cadencia que se agradece sobremanera.

En el próximo post, más, que tampoco quiero alargarme más de la cuenta. Prefiero proponerte una especie de concurso. Debajo de la portada, escribiré parte de una de las reseñas incluidas en este libro, y si descubres quién la ha escrito, te hago llegar un ejemplar de esta antología, dedicado. Si lo sabes: déjame un comentario. El primero o primera que acierte se lleva un ejemplar. No será fácil, eso ya te lo digo.



Ante estas premisas, cabía suponer que el autor-personaje iba a elegir para su narración el estilo que mejor se adaptara a su concepción del mundo, el que más se identificara con su estilo de vida. Por eso recurre a un español degradado, callejero, lastrado de jerga y vulgarismos, que acerca el texto a lo oral a la vez que lo desliteraturiza. Tal vez por la concisión lingüística -aunque solo por eso- sean mejores los poemas que los relatos. Por lo demás, el libro resulta una experiencia más sociológica que literaria, además de -ese mérito no hay que negárselo- un modo original de decir las cosas. Pero tal vez demasiada originalidad sea difícil de dirigir.

Esta es la reseña. Como ves, en este antología crítica, como ya dije o dijo Barrueco, se incluyen todo tipo de reseñas y críticas: buenas, malas, regulares y peores. Aquí no hay trampa ni cartón. Pues bien: si sabes el nombre del autor o autora, de este pasaje de una crítica a mi libro, y esto es una pista, Ley de Vida (DVD Ediciones, 1998), déjame un comentario. Y ahora te dejo con este otro poema:


        PERDÓN
  
        Esta mañana he visto a mi padre.

        Caminaba por la calle bajo una fuerte lluvia.

        No llevaba paraguas.

        El termómetro digital
        de los Jardines de la Reina
        marcaba 4 grados de temperatura.

        ¿He dicho que mi padre caminaba?

        Mi padre no caminaba.

        Cojeaba.

        Tiene molestias en una rodilla.
        Algo relacionado con la artritis,
o      con la artrosis,
o      más grave: los médicos
        no acaban de ponerse de acuerdo.

        Vi a mi padre
        desde el coche,
        desde su coche para ser exacto,
        porque el mío está en el taller.

        Estuve a punto de pasar de largo.

        En realidad, pasé de largo.

        Luego lo pensé mejor
y      aparqué en doble fila, abrí
        la puerta
y      le llamé. Subió.
        Nos dimos un beso en cada mejilla.

        Después
        le llevé a casa.



Varios Autores. El lenguaje de los puños (Antología crítica de la poesía de David González, Volumen 1). Editorial Origami, marzo de 2014. Edición y prólogo de José Ángel Barrueco. Ilustración de cubierta: Julia D. Velázquez.


Aprovecho la ocasión para darle las gracias a estos cuadernos de bitácora, por la cancha que me dan y le dan a mi poesía:




y a Miriam Tessore, que ha puesto la portada de esta antología de manera permanente en su magnífico blog de poesía Emma Gunst.

                                                                    A todos ellos: Gracias.


Gulliver, revista microscópica de poesía, nº 1: Luis Arturo Guichard:

Gulliver es una revista microscópica de poesía, en forma de tríptico, de manera que cada lector pueda, si así lo desea, imprimirla en papel. Este número 1 está dedicado a la poesía del poeta mexicano Luis Arturo Guichard y contiene 6 poemas, 6,  de los que te dejo con este:



CONTRARIOS QUE NO SE TOCAN

Yo estoy del lado de la niebla.
En primer lugar porque cae,
que es menos pretencioso que elevarse.
También porque hace magia de fiesta de niños:
pone el pañuelo, oculta las cosas un momento
y las deja luego como estaban.
Hace que los campos más comunes
se conviertan en bosques artúricos
y que se pueda escribir en la ventana con el dedo.
Es sencilla y no sirve para nada.
Se da cuenta y se marcha por sí misma.

Yo estoy del lado de la niebla
pero siempre han ganado los adoradores del humo.


Luis Arturo Guichard. Gulliver, 1. Ediciones Liliputienses, febrero de 2014. Diseño y maquetación Paula Garrido.

domingo, 23 de febrero de 2014

La Galería del Caos, y 31: Ángel González González:

Y con este Autorretrato del autor de estas pinturas, Ángel González González, abandonamos La Galería del Caos:

    Autorretrato


En aquella ocasión me dieron un cubo.
Un enorme cubo de basura
con dos grandes ruedas negras
y una pesada escoba
con el palo de madera
embriagado de astillas.
Me dijeron
que tenía que recoger
toda la mierda
que vieran mis putos ojos
y que ni las piara
que no me comportara como una maricona
ya que solo querían ver
el puto contenedor lleno de basura;
de toda la basura que vieran
esos putos ojos míos.
Recuerdo que las manos me sangraban.
Recuerdo la angustia
al ver que se me echaba el tiempo encima
y toda la mugre
todavía andaba suelta
por las dependencias oficiales.
Seguramente estaría arrestado.
Recuerdo
que las astillas de madera
estaban clavadas muy hondo
y considero
que aún hoy
no hay manera de sacarlas.


Ángel González González.


GB, 28: Gary Snyder: La mente salvaje (poemas y ensayos):


HACEMOS NUESTROS VOTOS
JUNTO CON TODOS LOS SERES

Comiendo un bocadillo
Durante el trabajo, en el bosque

Mientras una cierva mordisquea hierba en la nieve
Mirándonos el uno al otro,
masticando juntos.

Un bombardero de Beale
sobre las nubes,
Cruza el cielo con un rugido.

Levanta la cabeza, escucha,
Espera a que el fragor haya pasado.

Y yo también.




INFORMACIÓN DE ALTA CALIDAD

Una vida entera buscándola
Como una lombriz en la tierra,
Como un halcón. Atando cabos,
Bosquejando huesos
Averiguando adónde va el camino.
Lao-Tzu dice:
"Olvidar lo que sabías es mejor"
Y eso es lo que quiero:
Perseguir estas visiones,
Claras, hasta el lugar mismo
Donde se desvanecen
De nuevo en la conciencia de mi tiempo.
El mismo viejo circuito
Pero algunas sendas marcadas con color.
Vacíos
Y libres de irnos.



Gary Snyder. La mente salvaje (poemas y ensayos). Árdora Ediciones, 2000. Edición de Nacho Fernández. Traducción Nacho Fernández, Miguel Ángel Bernat, José Luis Rogojo, John Good. Diseño de cubierta: ZAC Diseño Gráfico.

sábado, 22 de febrero de 2014

Felipe Zapico Alonso: Cosas Tour, 2ª Parte: Valencia:

Un claro ejemplo, este poeta, Felipe Zapico Alonso, de poeta en la carretera. Me hace pensar, no sé por qué, en Vachel Lindsay, aunque sus poéticas sean muy distintas. Pero me hace pensar en él. Bueno, al grano: esta misma tarde, en Valencia, primera presentación de la 2º edición de su poemario Cosas (enhorabuena, tío), y mañana, día 23, la segunda:



Calle
calle mojada por mangueras matinales
se suben las trapas
se abren las puertas
se apagan los faroles
personas presurosas avanzan
en toda dirección
repartidores presurosos
trabajan con deseosa desgana
comerciantes presurosos
preparan sus mercancías
compradores presurosos
arrastran a sus niños
pues deben recibir una adecuada educación.
Un hombre solitario
y con cara de persona
vaga por un extremo de la calle
y observa
lo observa todo
se para
se detiene
vuelve a andar
regresa sobre sus pasos
avanza curioso
silba
deja la calle
de las puertas de los comercios
surgen las cabezas que le espían
y se menean
conmiserativamente.


Felipe Zapico Alonso. Cosas. Zoográfico, 2014, 2ª edición. Ilustraciones: Casilda García Archilla. Epílogo: Teresa Naranjo Pérez. Fotografías: Julia D. Velázquez, Jr. Vega, Zapico, Paco Pimienta y Santos Perandones.


Inma Luna presenta: Cosas extrañas que sin embargo ocurren:

ESTA MISMA MAÑANA, en apenas 5 horas, la poeta y narradora Inma Luna presenta en Valladolid, en la librería A pie de Página, su libro: Cosas extrañas que sin embargo ocurren, ilustrado por Angelino Carracedo y editado por Cangrejo Pistoleros Ediciones. Te recomiendo, si andas por Valladolid, que no te lo pierdas. Te dejo con uno de los poemas, bajo el cartel:




POSTAL CARIÑOSA

Me asomo a la baranda
y desde allí
con un sol tan benévolo que parece una tregua,
veo cómo pasean los hombres y mujeres,
veo cómo se besan,
se cogen de la mano
y juegan con sus hijos en la arena,
les enseñan los colores del mar,
el olor que remolcan las olas
y, por un instante,
todo parece tan sencillo...
Como si vivir tan sólo consistiese
en amar y enseñarnos
lo hermoso que puede ser el mundo.


Inma Luna.


viernes, 21 de febrero de 2014

Poesía en los Bares VI: Tributo al Kebran:

Mañana, como te decía antes, será un día muy especial para el Kebran: Su tributo. En el que estarán presentes los poetas María Vilches, Gsus Bonilla, Esteban Gutiérrez Gómez (a ver si se enrolla y lee algún poema de Ardimiento, su próximo libro), Dioni Blasco y Abel Aparicio. Más, como se dice en el cartel: alguna que otra sorpresa, que seguro hará las delicias de mi hermano el Kebrantaversos. Te dejo con el cartel y con un poema de Abel Aparicio, organizador de este merecido tributo.


ASAMBLEA

Violencia es cobrar 600 euros
A Gsus Bonilla

No.

No aceptamos que modifiquéis
la belleza de la palabra democracia
ni ensuciéis el sonido al viento,
no secuestréis nuestras ganas de vivir
y nos vendáis su libertad
al precio que dicta un mercado
que nadie ha visto
por las calles de la gente sencilla.

Decidme,
quien dijo vivienda
y respondió esclavitud.
Decidme en qué momento
se os otorgó el don de la divinidad,
por qué la impunidad
sólo viste trajes de domingo
e hipoteca millones de lágrimas
bajo el techo de vuestras sonrisas.

Quiero saber
de todas las globalizaciones posibles,
de todos los mundos posibles
de todos los sueños posibles
porque los trileros levantaron el cubo
de esta mentira que nos toca vivir
mientras vuestros medios
vomitan opiniones y debates tan vacíos
como nuestra vergüenza.

Yo, solo puedo decoros,
que me enseñaron más
las asambleas a pie de plaza
que todos los años de urna
a pie de un carnaval
al que no queremos seguir
siendo invitados.

Que no,
que ya nos cansamos
de portar la bandera del fracaso
y que ahora ya sabemos
lo que es democracia PARTICIPATIVA


Abel Aparicio (en Esto no rima. Antología de poesía indignada).




La Galería del Caos, 30: Andrés Ramón Pérez Blanco, el Kebran:

Mañana será un día muy especial para mi hermano Andrés Ramón Pérez Blanco, más conocido con el sobrenombre de El Kebran, de Kebrantaversos (todavía recuerdo el día en que un editor, muy buena gente, lo presentó como El Kebrantahuesos). Espero que disfrute de su día, que si alguien se lo merece, y esto no es hablar por hablar, es él. Así que no hay mejor ocasión que esta para postear el retrato que, en su día, le hizo otro colega, Ángel González González:

Andrés Ramón Pérez Blanco, por Ángel González González.


LAS NOCHES DE LOS MUERTOS VIVIENTES

Para H, quien, posiblemente, nunca lea esto.

Mi cerebro está licuado desde entonces. La vida era eso y no una mala parábola de cualquier profeta. Te debo el conocimiento de la verdad. El descubrimiento de la Luna.
Esas noches decidí aventurarme contigo: Atravesamos pasos de cebra, bañamos en alcohol nuestros cuerpos, nos fumamos las estrellas y nos comimos la felicidad. En la falsa sordidez de aquel parque abarrotado de muertos vivientes practicamos coitos increíbles con meretrices desechables (¿O eran princesas?).
Fue la época del neón y el sudor, de creernos coyotes aullando al satélite que nos insuflaba la vida.
Lo bueno,, breve. Así fue. El sol nos golpeó de repente. El camino se bifurcó y ahora sé que tú tienes una vida y yo sigo buscando el sentido a la gran mentira en la que todos estamos sumergidos.
Recuerdo la despedida. Me estaba, de nuevo, convirtiendo en zombi mientras a ti te la chupaba un venezolano (¿O era una princesa?).


Andrés Ramón Pérez Blanco, el Kebran.



jueves, 20 de febrero de 2014

Poétikas: Yolanda Pérez Herreras + Escandar Algeet + Carlos Salem:

Mañana, en la Esquina del Zorro, la Jornada X del ciclo de poesía contemporánea Poétikas, que coordina el poeta Gsús Bonilla. En esta ocasión, se contará con las voces de Yolanda Pérez Herreras, Escandar Algeet y Carlos Salem. Como de Yolanda no he encontrado ningún poema, te dejo con un poema de Escandar y otro de Salem.


DESORDENADO

Si las cosas siguen su orden
un día abriré la casa de mis padres y mis padres ya no estarán.

Me da pánico pensar más allá de eso:
el vértigo de mis sentimientos no se atreve a
                                           acercarse al bordillo de caída libre
que supone el seguir viviendo,
el seguir vivo
sin la sonata de espuma que es la voz de mi madre
diciéndome "tranquilo, Escandar, tranquilo..."

Si las cosas siguen su orden
un día cerraré la caverna vacía con mi sombra dentro.

Y del eco saldrá un réquiem
Y el tiempo ya no será más un reloj
y el horror a caduco se filtrará por las paredes.

Yo, a los miedos, los combato con desorden.

Pero cada noche
sigo rezando
por la inmortalidad de las madres.


Escandar Algeet.  


TELAS

Las calles sudan sudores de verano
aunque la gente todavía
mordisquea sus bufandas.

Las almohadas saben lo que olvido
antes de que yo llegue a saberlo.

Los pañuelos de verdad
como los contratos que importan
nunca son de papel.
El foulard de seda o sucedáneo
que usé para atarte aquella noche
me amarra a ti desde entonces
y no recordaba que los nudos fueran tan consistentes.

La mortaja,
si aún se usa cuando muera
que me la escojan a lunares ni con rombos
y desde luego
prohíbo que lleve un estampado
con la esfinge cabezona y delatora
del jodido pollo piolín.

Seré vulgar y previsible al admitir
que siento celos de todos y cada uno
de tus tangas.
Y algunas noches lloro sin lágrimas
por aquel abrigo negro que acabé por regalar
porque me recordaba que nunca más cumpliré
los treinta años.

No es el metal lo que perdura
no es la roca
no es el árbol.
La historia de mis pasos
se escribe en las telas que me envuelven o acompañan
en la memoria cuadriculada
de sus telares
en la camisa que fue mi camisa de la suerte
en la loneta que forraba el sombrero salafkof
que me dejó por herencia
junto con la calvicie
mi abuelo antonio
en los miles de gorros de lana que he perdido
en las cortinas que olvido correr
cuando amanece
en las alfombras que algunas noches vuelan
y otras no
y
por supuesto
en tus sábanas.


Carlos Salem.


Lectura Poética: Ana Elena Pena & Felipe Zapico Alonso & Javier Gm:

Mañana, en Valencia, trío de ases: Ana Elena Pena, Felipe Zapico Alonso y Javier Gm.

Te dejo con un poema de cada uno.



LLÁMAME

Si te deja de querer tu madre,
si se te marchitan las plantas,
si te rompen el corazón
por enésima vez,
o si se te enconge al lavarlo tu jersey favorito,
(ll)ámame.

Si comes mal y apenas duermes,
si la resaca es tu más fiel compañera,
si tropiezas con los muebles
y los vecinos ya no te saludan,
(ll)ámame.

Si cancelan tu serie preferida,
si pierdes las llaves de casa,
si se te  muere el gato
o te quedas sin leche en la nevera,
(ll)ámame.

Si se te calienta la cerveza
o te pica un bicho,
si de rato en rato me piensas,
o si por alguna extraña razón
se te cruzan los cables...

Tranquilo, mantén la calma.

Y (ll)ámame.


Ana Elena Pena.




Mastico los
músculos
elásticos y naranjas.
Arrugo
la servilleta
y tú ya no estás.
Ni siquiera el palillo
puede
sacarte
de entre mis dientes.


Felipe Zapico Alonso.




Y tú también acabas de verlo.
Es así.
La tarde se resiste a desaparecer.

En esa rabia los malvas, los naranjas, los alberos,
y los desesperados cobrizos por bandera.

Nosotros, apetitosos,
en los sótanos de este abismo
aguardando la justicia guarda de las amapolas,
que regresen a cantar los gallos,
y vuelvan algún día
a tener hambre de tertulia las luciernagas.

Que la sangre, de nuevo,
se olvide de los anales.

Así sea.


Javier Gm.

Gladys González: Pavimento & Pedacitos de muerte:


PAVIMENTO

Toda yo alambrada
recogida por los muslos
la carne floreciendo por las púas
la planta de los pies deshaciéndose
y sellando la tragedia en el pavimento
como una marca de sol




PEDACITOS DE MUERTE

Esta noche
no intercambiamos jeringas
ni besos
nos declaramos la intensidad en el rostro
nos guardamos la sangre salvaje
para no contagiarnos desde el amor


Gladys González (de Última noche)

miércoles, 19 de febrero de 2014

Le Pasquín Poético, 1º Ronda: Vicente Muñoz Álvarez:

Mañana, 20 de febrero, a las nueve de la noche, en la 1ª Ronda de Le Pasquín Poético, leerá sus poemas Vicente Muñoz Álvarez. Será en el Gran Café, en León. Te dejo con un poema.



POEMAS

están ahí

en los amaneceres opresivos de lluvia
en las gasolineros y en los ghettos
en las lágrimas de los desheredados
en el hedor de las cloacas y los vertederos
en las habitaciones de los hoteles baratos
en las cárceles y en las pateras
en los túneles y las estaciones
en la mano ensangrentada de la madre herida
en la muñeca inseparable de la niña muerta
en los hospitales y en las calles
en el delirio y la locura
en la injusticia y la guerra

están ahí

y a veces

en los peores naufragios

pueden salvar nuestras vidas


Vicente Muñoz Álvarez (de Animales Perdidos)



Félix Ménkar: 2 Poemas:

Mirar afuera.
Observar el punto negro.
Saber que no se puede
caer del todo.
Mirar adentro,
-aún podemos-
ser útiles. Nuestra
vida nos pertenece,
pese al deterioro.


Apresurar(se) en los márgenes.
Jugar a las causas y los motivos.
De repente ser rotundo, hosco.
Extrañar(se) desde el centro.
Pensar que,
nada es muy importante,
la luz, el aire,
quizás el silencio.
Sobrevivir es la norma.



Félix Ménkar (de Del fluir, del estar)




martes, 18 de febrero de 2014

Pedro Juan Gutiérrez: 2 poemas:

Mi amiga Ana Patricia Moya, poeta y editora de Groenlandia, me hace llegar un paquete con unas cuantas sorpresas de lo más agradable, entre ellas una revista de literatura, La Rara, en la que me encuentro estos dos poemitas de Pedro Juan Gutiérrez:


LA NOCHE

De vez en cuando
necesito quedarme despierto
hasta la madrugada
violar mis eficientes horarios
exponerme al sueño dislocado
y dibujar un caracol sin rumbo
que camina lentamente




LOS QUE HABLAN SOLOS

por el contrario
de lo que suponemos
muy pocos tenemos valor
para enfrentarnos
y hablar a solas


Pedro Juan Gutiérrez (de La realidad rugiendo)


Alexander Drake: Ocho relatos de boxeo (1):

De Alexander Drake ya leí hace tiempo su novela La Transformación (2009) y su libro de relatos Vorágine (2012), obra ganadora del VII Premio Internacional Vivendia-Villiers de Relato. Llegan ahora estos Ocho relatos de boxeo, en Ediciones Lupercalia, editorial en la que pronto saldrá también Días de ruta, de Vicente Muñoz Álvarez.

De este libro, que aún no he podido leer, dice en la nota de prensa, y cito: 

Este libro nos ofrece diferentes historias; algunas extremadamente violentas; otras irónicas en su planteamiento pero sin duda trágicas en su desenlace; las hay que tras su lectura nos dejan una sensación de injusticia e impotencia, de miseria, de rencor y de sueños frustrados; pero existe un nexo de unión entre todas ellas. Todas son historias de boxeo. Historias teñidas de dolor y sangre. Historias enmarcadas en diferentes épocas y cuyos protagonistas tienen que sobrevivir en un mundo cruel y despiadado en donde las cosas rara vez son lo que parecen.

Te dejo con un pasaje de uno de los relatos, debajo de la cubierta.



SANGRE

Estaba furioso y enloquecido, peleaba como si llevara dos días sin comer. Sus ojos eran los de un perturbado o un asesino. Sacaba los puños con violencia una y otra vez. Su adversario se cubría subiendo la guardia y forzaba los desplazamientos intentando quitarse de encima a aquella bestia que no dejaba de atacar ni un solo segundo. En las primeras filas el público chillaba extasiado. El tiempo corría. Estaban al final del octavo round. El vencedor se llevaría el total de la bolsa. Era todo o nada. Simmons no dejaba de embestir buscando el golpe definitivo. "No volvería a aquel trabajo en la fábrica de montaje. Eso nunca. Antes mataría con mis propias manos al hombre que tengo delante", repetía insistentemente en su cabeza mientras arrinconaba a su rival contra las cuerdas y lo castigaba con golpes terribles.


Alexander Drake. Ocho relatos de boxeo. Ediciones Lupercalia, 2014.