Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

jueves, 4 de diciembre de 2014

Carina Sedevich (17): Como segando un cariño oscuro (f):


Como me gustó mucho la imagen de la sangre y el barro del último poema que subí de Carina Sedevich, le hice esta otra pregunta: ¿A qué más huele la sangre en tu opinión, si es que a ti te sugiere otros olores o aromas?


Un día veníamos viajando con Rodolfo, mi marido en aquel entonces, por una ruta ruinosa y muy transitada. De pronto escuchamos algo así como el estallido de una bolsa y el parabrisas del auto se llenó de salpicaduras marrones, rojizas. En el mismo momento percibimos un aroma particular, como a barro fresco. Pensamos que el camión que circulaba a nuestro lado había levantado una ráfaga de barro. Pero no. El camión había atropellado a un perro. Lo que había en el parabrisas era lo que quedaba del perro y ese olor a barro era el olor de su sangre, de sus vísceras.

En Como segando un cariño oscuro la sangre para mí simboliza la pérdida. No somos muy conscientes de la sangre que circula por nuestras venas y nos da vida hasta que la perdemos, y la perdemos con dolor. Menciono varias veces la sangre en ese libro. Hablo de su sabor, de su olor, de su consistencia. Es un libro escrito desde el sufrimiento. Había perdido una vez más mi embarazo, había perdido a mi pareja. Mi familia había volado en mil pedazos como aquel perro atropellado. Yo percibía todo el tiempo aquel desastre, con todos mis sentidos.


Fotografía de Laura Bellomo


Los psicoanalistas dicen que lo que nos duele no son los hechos en sí mismos, sino la interpretación que  hacemos de ellos, el sentido que les otorgamos. Visto de esta forma, el dolor aparece después de los hechos y de la significación. Pero yo suelo pensar diferente. Veo al dolor como a una entidad en sí mismo, una entidad que nos es dada con la vida. Una entidad a la que vamos invistiendo de diferentes sentidos. Algo así como una bolsa que llenamos y vaciamos constantemente o una pizarra en la que pintamos y borramos una y otra vez.

Por la época en que escribí Como segando un cariño oscuro a menudo venían a mi memoria unos versos de Bukowski: "y abajo en el agua / los peces lloran / y todo el agua /son sus lágrimas". Eso es dolor. Escribir eso es entender que el único sentido del dolor es el mismo dolor. El dolor en sí mismo no tiene otro sentido. Uno escribe para darle un sentido, como a todo. Bukowski lo sabía y una vez lo dijo así: "Mi padre fue un gran maestro de literatura. Me enseñó el significado del dolor. Del dolor sin sentido".


Fotografía de Laura Bellomo


Que me sientas como a un miembro amputado
enfermo, sí, y parte tuya.
Que cada beso sea una hoja que se cae.
Que cada festín tenga esa música
loca que adivina la amargura.
Que estando lejos
que siendo extraño
te mires las manos
te veas al espejo.
Que camines por la arena vieja
llameante de estar callado.
Que tus fantasmas de niño no me encuentren
y pasen a buscarte.
Que cada día sea una estafa.
Exactamente como cuando estaba
yo
pero sin mí.



Carina Sedevich en Como segando un cariño oscuro (Ediciones llantodemudo, 2012).


Fotografía de Laura Bellomo



Volvemos el domingo con más cosas de Carina Sedevich, extraordinaria poeta argentina que desembarcará con un nuevo libro de poemas en España el año que viene, y en el que puedes participar simplemente, en el momento en que te lo proponga, elegir alguno de los poemas que estoy subiendo todas las semanas a este blog.




4 comentarios:

  1. Por lo que vas mostrando, esta mujer no son sólo sus poemas (que ya son mucho), su conversación es pura literatura. Así lo entiendo yo.

    Un abrazo, David.

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  2. Cada vez se hace más difícil seleccionar poemas entre esta marabunta de calidad. Compadezco a este pobre editor llamado David González. Abrazos

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  3. Así lo entiendo yo también, querido Tomás. Otro abrazo, fuerte y solidario.

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  4. Jajaja. Yo encantad, querido amigo. Pero no te des prisa en seleccionar que todavía queda un buen arsenal de poemas, jajaja... Abrazos, fuertes y solidarios.

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