Diseño de portada: INÉS PRADILLA sobre una Fotografía de JOSÉ MARÍA PÉREZ FERNÁNDEZ

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

jueves, 13 de noviembre de 2014

Park Je-Chun: La espera del actor:




LA ESPERA DEL ACTOR

El actor olvidó el texto y se quedó paralizado;
dejó caer el brazo que señalaba al cielo
y no supo hacia dónde lo iba a dirigir.
Presumía, vagamente, el sitio al que debía encaminar el
siguiente paso,
pero no supo si era preciso saltar o moverse lentamente.
Como le hubiera gustado tener un interlocutor,
mas, por desgracia, tenía que acabar la escena en solitario.
Por fin, cerró los ojos el actor y, allí mismo,
se sentó a la manera de un monje budista.
Lo hizo instintivamente, como si representara su papel,
y gritó, como si, de pronto, recordara el texto olvidado:
Esperaré, esperaré aquí y ahora
el instante que continúe hasta la eternidad.
Pero nadie lo escuchaba.



Park Je-Chun en La canción del dragón y otros poemas (Editorial Verbum, 2007).

Traducción de Min Yong-Tae

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.