Dibujo de COVADONGA LÓPEZ CANALES

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

sábado, 8 de noviembre de 2014

Eduard Limónov: Soy yo, Édichka (2):

Aunque todavía estoy muy débil (hoy he empezado a comer), no he podido resistirme a subir un pasaje de Limónov sobre cuestiones como la que mañana se vota o se iba a votar en Cataluña. Un pasaje escrito hacia 1975.  A menudo pienso que si la gente hiciera más caso de lo que dicen ciertos escritores que de lo que prometen ciertos políticos, ciertos impresentables, este mundo funcionaría mucho mejor, la verdad... En fin, Limónov:




Entonces no expresé mi opinión secreta de que a los pueblos no les corresponde el derecho a separarse, sobre la base de un nuevo Estado donde un montón de intelectuales provincianos del lugar se erigirán en grandes gobernantes, sembrando más atraso y barbarie en el mundo, sino el derecho a unirse. Lo que se necesita es una mezcla total de todos los pueblos, rechazar los prejuicios nacionalistas, "la sangre" y otras chorradas parecidas, en nombre de un mundo unido, incluso en nombre del cese de las guerras nacionalistas, solo por eso vale la pena mezclarse. Mezclarse biológicamente, poniendo en peligro las nacionalidades.



Eduard Limónov. Soy yo, Édichka. Marbot Edicones, septiembre 2014. De la traducción: Ana Guelbenzu. Diseño de cubierta de Xavier Carbonell.





6 comentarios:

  1. Mezcolanzas como antídoto. Alguien dijo que los nacionalismos se curan viajando. Abrazos

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  2. Sí, yo también opino como tú, querido amigo. Abrazos.

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  3. No puedo estar más de acuerdo con Limónov, al que no tenía el gusto de conocer.

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  4. Roja es la sangre del indio. Roja la del amarillo. Roja la del negro. E igual de roja la del Hombre blanco. Y que se sepa, a los gusanos, que buena cuenta darán de todos, no parece importarle la nacionalidad de la carne que se zampan.

    Mi patria son las gentes que amo.


    Un fuerte abrazo, David.

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  5. Pues ya le conoces, Liki. Te recomiendo este libro. Abrazos, fuertes, solidarios.

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  6. La mía también, querido Tomás. Abrazos, fuertes y solidarios.

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