Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

lunes, 13 de octubre de 2014

José Luís Peixoto: 1 poema:




en el tiempo en que éramos felices no llovía.
nos levantábamos juntos, abrazados al sol.
las mañanas eran un cielo infinito, y nuestro amor
era esas mañanas, en el tiempo en que éramos felices
y el horizonte nos tocaba con la punta de los dedos.
las mareas traían el fin de la tarde y no veíamos
más dios que uno en los ojos del otro. brincábamos
y éramos criaturas felices. a veces todavía
te espero como te esperaba cuando llegabas
con el lindo uniforme de tu inocencia. hace mucho
tiempo que te espero. hace mucho tiempo que no vienes.



José Luís Peixoto en A criança em ruínas (Quasi Ediçoes, 2002).

Traducción de David González.



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