Dibujo de COVADONGA LÓPEZ CANALES

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

jueves, 30 de octubre de 2014

Berna Wang: Historias que me contaron en Surbiton:




HISTORIAS QUE ME CONTARON EN SURBITON

I

Oía un ruido seco.
La única forma de saber
si había sido una puerta o una bomba
era mirar si los pájaros
alzaban el vuelo.

II

Cuando la vi supe que viviría con ella.
Caminaba sin hacer ruido, como los gatos.
Su única manía: de pronto musitaba,
a punto de quedarse dormida:
"por favor, cierra el armario".
Desde entonces -y ya hace tiempo que no
vivimos juntas-
me aseguro de cerrarlo
todas las noches
antes de acostarme.

III

Los bancos junto al Támesis
llevan cada uno escrito
el nombre de un muerto
en el respaldo.
Pasan los barcos con macetas de colores,
florecidas.
Pasan los cisnes
y los niños,
los perros y los viejos.
Camino despacio,
leyendo
uno a uno los nombres de todos los muertos
junto al Támesis.



Berna Wang en Pequeños accidentes caseros (amadaRamada Ediciones, 2004).


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