Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

jueves, 4 de septiembre de 2014

Ivana Bodrozic: 2 poemas:


EN NUESTRA CAMA I

Tu boca está llena de risa,
ves, ya ni siquiera puedes tragar.
Te taparé la cabeza con la sábana,
nosotros no necesitamos el techo,
y no pensábamos ni ahorrar...
Escondiste mi zapato en algún lugar,
crees, así iremos al mismo paso.
Yo esconderé el tuyo y haré como
que con uno caminaste sólo la mitad,
creo, así nos será más fácil.
Todas las bocas están llenas de tu nombre,
y sólo la mía de ti.
Te echan en un solo aliento,
junto con el aire sucio de sus pulmones,
y yo te deletreo...
Tú sonríes y me miras
mientras limpio mi arma
con la que apretaré balas suaves
contra tu piel.




A veces me coge por sorpresa
Un ataque al paladar
Un sabor amargo de destierro
Domiciliado en la comida del hotel
En la silla del dentista del seguro
En los bordes desgastados
De la tarjeta amarilla
De una persona cuyo rasgo personal es ser
De la orilla del Danubio
Y ese es un lugar magnífico
El recuerdo de alguien
Que a los diez años
En un día
Para sí y muchas veces
podía pronunciar:
intercambio de prisioneros
intercambio de prisioneros
intercambio de prisioneros.



Icana Bodrozic en Primer paso a la oscuridad (2011).

Traducción de Ivana Loncar y Carolina Rouco Chao.

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