Dibujo de COVADONGA LÓPEZ CANALES

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

viernes, 5 de septiembre de 2014

Abel Santos: Todo descansa en la superficie (1):


Abel Santos es un poeta que se ha hecho a sí mismo después de superar circunstancias muy adversas que, de algún modo, le condujeron a la poesía, en la que sigue la estela de los autores del, a mi juicio, mal denominado realismo sucio, pero también de la, a mi juicio también, mal llamada poesía de la experiencia. En esta primera entrega te dejo con dos muestras de su quehacer poético, de su tercer libro: Todo descansa en la superficie:


BÉSAME MUCHO

para Manuel Olivas

A la vida
no le importa si te escondes
al lado de definiciones tipo:

O blanco. O negro.

Todos nos veremos las caras
en esta mesa redonda y gris.

Ya lo dice esa otra canción:
La vida te lleva por caminos raros...

Mientras tanto, ella te besa
con sus llamativos labios.




DEFENSA PERSONAL

Noche de domingo. En casa.
Una pareja se pelea en plena calle
y los gritos llegan, como un gancho de izquierda
en el mentón dormido,
a nuestra habitación en una sexta planta.
Pienso en aquella frase de Carver
que habla del material útil para un poema:
Coge todo eso, utilízalo.
Inclinados en el balcón
vertiginoso de los hechos, no se  me olvidan
los malos tragos que pasé
y que hice pasar a algunas
a la salida de un bar. Ahora entiendo
un viejo proverbio, te digo,
ojeado cuando era adolescente
en una revista de formas de autodefensa:
"Ata a dos pájaros juntos,
creerás que tienen cuatro alas,
pero no podrán volar".
Y es un buen método,
tú y yo estamos de acuerdo, abrazados
de regreso a nuestro nido,
para que los dos guardemos distancias,

contra lo que se llama amor.



Abel Santos. Todo descansa en la superficie. Ediciones Vitruvio, 2013. Del prólogo: Vicente Llorente.

4 comentarios:

  1. Eso mismo, José Luis: sin etiquetas. Abrazos, fuertes, solidarios.

    ResponderEliminar
  2. Gracias David por este pequeño combate en tu ring de poesía.
    Un fuerte abrazo, colega.

    ResponderEliminar
  3. Nada, Abel. Las gracias a ti por subirte a él. Otro abrazo, fuerte y solidario, amigo.

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.