Diseño de portada: INÉS PRADILLA sobre una Fotografía de JOSÉ MARÍA PÉREZ FERNÁNDEZ

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

martes, 12 de agosto de 2014

John Dos Passos: La iniciación de un hombre: 1917:

La edición original de esta novela de John Dos Passos es de 1917. Errata naturae la recupera para nosotros, lectores en español, casi 100 años después. Novela autobiográfica en la que Dos Passos narra su experiencia como conductor de ambulancias en el frente francés. En sus páginas, al margen del interés que siempre despierta un tema como el de la Primera Guerra Mundial, Dos Passos empieza a manejar la técnica de montaje de secuencias y viñetas que alcanzaría su cénit en la que a mi juicio es su obra cumbre: la conocida como trilogía USA (Paralelo 42, 1919 y El gran dinero). Una novela, La iniciación de un hombre: 1917, en la que su autor se posiciona claramente en contra de la guerra.




Martin no respondió. Mentalmente estaba recorriendo los cuatrocientos mètres que los separaban del primer puesto de escucha alemán. Pasado el abri estaban las letrinas, de las que un soplo de viento hacía llegar, de cuando en cuando, un olor nauseabundo. Más allá estaba el techado de hojalata, que parecía haber sido estrujado por una mano, y que había sido el cobertizo del cocinero. Todo esto estaba situado justo tras la segunda línea de trincheras que serpenteaban entre grandes abscesos de tierra húmeda y revuelta, a lo largo de la cima de un pequeño montículo. Había estado allí unos días antes, trepando por la grasienta tierra donde la tripa se había hundido, para contemplar desde el nivel del suelo, durante uno o dos angustiosos minutos, la maraña de trincheras, y también la tierra gangrenada y repleta de hoyos que se extendía hacia las avanzadas alemanas. Y, a lo largo de todas aquellas heridas desperdigadas en el inmundo barro, había hombres con piernas y pies gigantescos debido a los coágulos y coágulos de barro que los cubrían, hombres de rostro grus con las cicatrices de la fatiga, el temor y el hastío, al igual que las trincheras y los agujeros de los abuses habían marcado la ladera hasta hacerla irreconocible.



John Dos Passos. La iniciación de un hombre: 1917. Errata naturae Editores, febrero de 2014. De la traducción: Elena Sánchez Zwickel. 


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