Diseño de portada: INÉS PRADILLA sobre una Fotografía de JOSÉ MARÍA PÉREZ FERNÁNDEZ

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

miércoles, 27 de agosto de 2014

Donald Hall: Without (1):

Después de leer este poemario, Without, dos veces y algún poema más de dos, me da por pensar en que una persona, una gran poeta además, Jane Kenyon, ha tenido que morir para que otra, su esposo, el también poeta Donald Hall, haya escrito un poemario tan hermoso como este, una historia de amor y de sacrificio tan hermosa como la que, a mi juicio, describen las páginas de este libro, a pesar de la Enfermedad (que se me ha llevado a más de un ser querido) (iba a escribir delante el adjetivo cruel, pero las enfermedades no son conscientes de su crueldad, espero). En fin, en esta primera entrega, de cuatro, te dejo con un poema:



         Alquilaban una película todas las tardes
-Jane aún era capaz de leer un cuento
         durante media hora- y en el momento de acostarse
él la ayudaba a quitarse el pantalón del chándal
         y a ponerse el camisón
de franela con rayas azules que Caroline le había regalado.
         Era razonable
pensar que en diez o doce meses
         ella sería otra vez la misma.
Se vestiría sola y desayunaría.
         Conduciría el Saab
para ir a hacer la compra.
                                         Sintió lástima
         al pensar que echaría de menos
aquellos meses de enfermedad y cuidados.



Donald Hall. Without. Ediciones Vitrubio, 2014. Traducción y prólogo de Juan José Vélez Otero.

2 comentarios:

  1. Este poemario me impresionó por su sencillez y por la naturalidad con que nos aproxima a la enfermedad y a la muerte. Toda una lección de poesía y vida. Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Más de acuerdo no puedo estar con tus palabras, José Luis, querido amigo. Otro abrazo, fuerte y solidario.

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.