Dibujo de COVADONGA LÓPEZ CANALES

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

lunes, 21 de julio de 2014

Tatuaje:


Esta es mi mano izquierda. Y lo que ves en la fotografía es un tatuaje. Pero es también una protesta. Y me explico. El tatuaje se supone que es un corazón y tres naipes de una baraja. Lo hice hace unos años cuando Israel, como ahora, machacaba y masacraba a los palestinos. Este tatuaje tapa a otro que había debajo (y esta es la protesta) y que me había hecho de joven en la cárcel, con un lápiz partido a la mitad y 3 agujas de coser, no con maquinita, como se hacen ahora. El tatuaje que estaba debajo era una estrella de David. Lo tapé por este otro porque, a mi entender, esa estrella, la estrella de los judíos, se estaba convirtiendo en una svástica. Los últimos asesinatos de Israel en la franja de Gaza confirman que ya casi lo es. Quiero pensar, no obstante, que si los 6 millones de judíos masacrados por los nazis levantaran la cabeza y viesen lo que está haciendo su propio pueblo con los palestinos se avergonzarían de ser judíos.




7 comentarios:

  1. Sí, seguro. De todos modos no caigamos nunca en el error de juzgar a un pueblo por sus gobernantes, pues ellos son sus primeras víctimas.

    Un abrazo, David.

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  2. Por desgracia, Tomás, se supone que un país democrático a los gobernantes los elige el pueblo, por lo que, a mi entender, ese pueblo tiene parte de responsabilidad en las decisiones que tomen esos gobernantes.

    Otro abrazo, Tomás, fuerte y solidario.

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  3. Eso es indudable, pero sabes, no hay que irse muy lejos para comprobar una triste realidad: Aquí, en nuestro país, éstos, los que hacen y deshacen, con once millones de votos, aproximadamente, nos tienen aplastados a cuarenta y ocho millones. No justifico para nada al pueblo. Y es verdad que al final en democracia los votantes son los responsables de sus gobernantes. Pero con tantos matices. Voy a poner un ejemplo, igual desafortunado: Según tengo entendido Hitler ganó las elecciones con un 38% por ciento de los votos, eso de que le apoyaban masivamente parece ser que es leyenda. Supongo que el miedo hizo que muchos callaran ante la atrocidad.

    Releyendo mi primer comentario creo que no he sabido expresarme bien. Se me hace duro pensar que la mayoría del pueblo de Israel puede estar de acuerdo con el genocidio que están llevando a cabo sus gobernantes. Aunque ya no sé qué pensar.

    Un abrazo, David.

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  4. Me lees el pensamiento, Tomás. En efecto, aqui mismo esos once millones de votos tienen tanta responsabilidad, a mi juicio, como los políticos a los que han votado en el desmantelamiento de la sanidad o de la educación. Y sí: en el caso de Hitler igual fue el miedo, pero no olvides que Hitler a los obreros alemanes les pagó vacaciones a todo lujo y cosas así. Y en cuanto a Israel, si no recuerdo mal, en su día hubo muchos militares, creo, que se negaron a seguir bombardeando Gaza. Pero la verdad es que al igual que tú yo tampoco sé que pensar. Otro abrazo, Tomás, fuerte y solidario.

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  5. Sí, Tomás, en toda esta cuestión hay tantos matices que, como bien dices, uno no sabe muy bien qué pensar, la verdad. Solo esperar a que alguien con dos dedos de frente intervenga y ponga fin a toda esta matanza indiscriminada. Otro abrazo, Tomás, fuerte y solidario.

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  6. Más allá de tu poesía (que me encanta, por cierto) eres un tío grande. Será un placer el poder echar un café o una cerveza alguna vez contigo. El tiempo dirá, David.

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  7. Agradezco el buen concepto que tienes de mí, Tomás. Lo mismo te digo: un placer poder echar un cafe o una cerveza. Si te pasas algún día por Gijón, ya sabes: pégame un toque y nos vemos. Abrazos, fuertes y solidarios.

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