Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

sábado, 5 de julio de 2014

Henry Dumas: Las rodillas de un hombre natural:




LAS RODILLAS DE UN HOMBRE NATURAL

mi viejo me llevó al mercado de pescados fulton
anduvimos entre tripas y balanzas

mi viejo me enseña un pez muerto, los ojos como gargajos
dice "¿hay gusa chaval? yo digo "qué va, todavía no"

mi viejo me enseña a recoger los desperdicios
dice que hay gente que tira pescado sin pudrirse

volvemos por lenox a la ciudad alta balanceándonos con las rodillas
vendimos cinco peces, dejamos uno para la cazuela

mi viejo gastó las perras en una botella de vino
dice "chaval, enciéndeme un fuego ahí en el solar"

un gato de patio trepa por mi pierna a por el pez
enciendo un fuego en la lata de las cenizas

mi viejo viene cuando huele el pez
frank williams está con él, traen vino

mi viejo dice "el chaval cogió el grande"
dice una gran mentira y me pega en la cabeza

le doy las tripas la gato y cojo vino
andamos entre chispas como en el infierno

mi viejo está riéndose y escupiendo vino
dice "¿hay gusa chaval? yo digo "qué va, todavía no"

la próxima vez que vaya al mercado de pescados fulton
lo primero que haré será echar un buen trago de vino



Henry Dumas en El último en morir que apague la luz.


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