Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

jueves, 5 de junio de 2014

Saul Williams: 2 poemas:


CAPÍTULO 6

Bajo la superficie de nuestra finalidad yace el rumor
de una lluvia ancestral. Vestida con un rostro de nube,
canta como un juglar al cielo. La luna es mi madre.
La tormenta acapara mi mirada.

Vestida con vientos del oeste. Ataviada por Paul Robeson.
El río Mississippi conoce mi nombre. Y la razón por la que
        naciste
es la razón por la que vine.




CAPÍTULO 2

Ahora quizá me estoy poniendo demasiado Sirio.
Demasiado pequeño para que se me tenga en cuenta aquí.
Aunque el sol me da la razón.
Un cometa cómico con audiencia de pulmones.
Este cuerpo de risa, ¿está conmigo o contra mí?
¿Depende del matiz? Humano, aunque el género es mudo.
Y el chiste se sustenta en la raíz.

Soy una estrella. Esta es una vida de suburbios.
Viajo todos los días. Hago la misma ruta a diario
entre el sol y el botín terrenal. Y crío a mis hijos
a la altura de la luz y de la verdad.



Saúl Williams en Los manuscritos de un EMCEE muerto.

Traducción de Silvia Barbero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.