Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

viernes, 6 de junio de 2014

Robert Lowell: Fugitivos:





FUGITIVOS

En la más alta y dura butaca de la casa
tú te sentabas como si estuvieses
en una de esas sillas plegables para playa...,
muy píamente, mas fuera de lugar:
apoyando en la alfombra el codo izquierdo,
ante la chimenea, que al encenderse mancha
y casi ha convertido tus uñas en carbón.
Durante los inviernos
y los frescos veranos del condado de Kent,
frunces el entrecejo para centrar mejor
tu hipnótica mirada de adivina
sobre el pálido azul de uno de esos cuadernos
en los que los alumnos escriben sus exámenes...
No sobre uno, sobre las dos docenas
que alfombran todo el suelo de la casa,
mientras que un solo párrafo de tu caligrafía,
grande y redonda, legible, sería suficiente
para llenar del todo un cuadernillo.
Atleta innato... Mas tu lesión de espalda,
hace que media hora de mecanografía
comporte una semana de dolencias.
Tu escritura procede de tu propia opulencia,
de tu ruina y belleza, de los buenos modales
y hasta del salvajismo...
De tu bisabuela Webster recibiste la herencia
asfixiante de tantas privaciones,
la muerte en un asilo de su endeble hija celta,
el suicidio de tu tía Verónica,
patológicamente juvenil y contenta
(finalmente suicida), las traiciones
de tu padre a ti mismo, precipitándose
a su muerte de militar con destino en Camboya,
anexada a Inglaterra por el virrey de entonces:
el padre de su padre...
Todo esto y más es nuestra vida entera.
En época de crisis,
todas nuestras tajantes, drásticas decisiones
han hecho de nosotros
los seres fugitivos que ahora somos.



Robert Lowell en Día a día.

Versión de Luis Javier Moreno.


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