Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

martes, 24 de junio de 2014

Mason Currell: Rituales cotidianos (2):

En este libro encontramos los rituales de gente como, por ejemplo, F. Scott Fitzgerald, Jane Austen, Joan Miró, Franz Kafka, Andy Warhol o Henry Miller.



HENRY MILLER (1891-1980)

Siendo un joven novelista, Miller escribía con frecuencia desde la medianoche hasta el amanecer, hasta que se dio cuenta de que en realidad era una persona mañanera. Durante su estancia en París, a principios de la década de 1930, Miller varió su horario de escribir, trabajando desde el desayuno hasta el almuerzo y a veces hasta la noche. Pero al hacerse más viejo, descubrió que cualquier cosa después del mediodía era innecesaria y hasta contraproducente. Como dijera en una entrevista: "No creo en drenar las reservas, ¿entiende usted? Creo en levantarme y alejarme de la máquina de escribir mientras todavía tenga cosas que decir". Dos o tres horas de la mañana eran suficientes para él, aunque recalcaba la importancia de llevar un horario regular a fin de cultivar un ritmo creativo diario. "Sé que para sostener esos auténticos momentos de lucidez uno tiene que ser muy disciplinado, llevar una vida disciplinada", decía.



Mason Currell. Rituales cotidianos. Cómo trabajan los artistas. Turner Publicaciones, febrero de 2014. Traducción de José Adrián Vitier. Ilustración de cubierta: Enric Jardí.


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