Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

sábado, 21 de junio de 2014

Gladys González: Vidrio molido (y 3):


PEQUEÑAS COSAS

porque uno
puede morir
por las pequeñas cosas
como por el gracioso baile
de las esporas
que se arrastran
por la tela
de mi vestido
por el silencioso crujir
de la pintura hinchada
reventando en un día de lluvia
esparciendo un polvillo rosa
sobre mi nuca



ANIMALES MUERTOS

se acaban 
los contratos
de arrendamiento
el eco
de las pequeñas
habitaciones vacías
donde vivía de prestado

las mudanzas
los errores
las heridas abiertas
curtidas
por las goteras 
del techo

por el yeso
del cielo raso
que caía
a pedazos
sobre mi cara

terminaron
mordiendo el polvo
aplastadas
vencidas
como animales muertos
en medio de las luces
de la autopista.



Gladys González. Vidrio Molido. Libros La Calabaza del Diablo, 2011. Diseño de portada: Johnny Pacheco.

Pero los poemas que contienen este poemario se encuentran, todos, en otro libro de Gladys González, editado en octubre de 2012 por Ediciones Liliputienses, con el título de Última noche. Lo digo por si te interesara conseguir el libro.

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