Dibujo de COVADONGA LÓPEZ CANALES

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

jueves, 12 de junio de 2014

Alexander Trocchi: La insurrección invisible de un millón de mentes:

De este autor solo había leído su novela autobiográfica, El libro de Caín, gran libro, así que cuando a últimos del año pasado me hice con este libro, La insurrección invisible de un millón de mentes, tenía puestas muchas esperanzas en él. Y aunque alguno de los 26 textos que lo componen no me dio mucho más, en su conjunto es un buen libro. Contiene unas cuantas cartas: a Jack Kerouac, a Samuel Beckett, a William Burroughs... Contiene fragmentos de un diario...



CÓMO LLEGUÉ A QUERER COLOCARME (fragmento)

  A veces me doy miedo a mí mismo. Es como si desesperadamente estuviera intentando subirme a un tren que siempre va una milla por una hora más rápido de lo que yo puedo correr, con mayor rigidez en las rodillas ahora que tengo treinta y ocho y no veintiocho. No puedo vivir en presente porque siempre estoy ansioso acerca del futuro porque a mí mismo me digo que siempre voy a hacer algo... mañana. Hay ciertas dificultades técnicas, por supuesto. Quiero ser capaz de usar este mundo como jardín de juegos personal. Todo el tiempo. Mientras aún estoy clavado al estante económico. Ese es el gran juego en el que nací desfavorecido.



Alexander Trocchi. La insurrección invisible de un millón de mentes. Capitán Swing Libros, 2013. De la introducción: Andrew Murray Scott. De la traducción: Antonio J. Rodríguez. 


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