Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

viernes, 2 de mayo de 2014

Ja!Museu. Les jams de poesia del café Museu (1): Un poema de Román P.C. & otro de Begonya Pozo:


7/1/2009

Me gusta lamer los azulejos en el baño, las paredes estucadas o la
bajante que conduce tus esencias.

Por las mañanas, enrollo la persiana y lamo. Lamo los geranios,
las violetas africanas y los pájaros entre dientes.

Me gustan los campanarios del invierno a media tarde. Los um-
bilicales en el árbol y la densidad espesa de las glándulas.

A veces lamo a los nuestros de cada día, a los que ingieres cuando
estás despierta y a los que derraman sus humores en mi lengua.

Uno a uno lamo los apéndices que cada noche emergen de mi
cuerpo, los antepasados en el cuadro y las moscas que quedan
todavía.

Pero lo que más me gusta es lamer la taza donde dejas tus labios
cuando vuelves.

Román P. C.



EN CONSTRUCCIÓN

Ni puta
ni bruja
ni monja
ni madre
mujer soy
simplemente mujer
y también puta
y bruja
y monja
y madre
todas
me hacen
mujer
casualmente
mujer
posiblemente
mujer
arquitectónicamente
mujer

Begonya Pozo (versión de Carlos Jiménez Arribas y Begonya Pozo).


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