Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

jueves, 22 de mayo de 2014

Irene X: El sexo de la risa (y 3):


POR ESTA VEZ

A veces, sólo a veces.
Y sin que sirva de precedente a todas mis cartas de
prepotencia, y falso apoyo moral.

Hay que sentarse en el suelo.
Masturbar fondo.
Escuchar cómo se rompen uno a uno todos los huesos,
y parar.
Por si no son los nuestros.
Rezar a los que no creemos
exista o no.
Vencernos y darnos por jodidos
sin que acabe en corrida.
Pero sí en huida.

Y entonces llenar el otoño de lágrimas
y asumir que
nos hemos ahogado antes de tirarnos a la piscina.




EL SEXO DE LAS FLORES

Qué quieres que te diga
podría escribir por encima de los que me levantan la voz
y sin embargo
no creo que nadie esté a la altura para llegar a ella
porque el tiempo no cura todo
pero el silencio acaricia todo
mi vida
no estoy lo suficientemente triste
para lo muchísimo que fumo
y no veo que el humo haga desaparecer el recuerdo
pero por lo menos lo mancha de risa
que es un color precioso.
Hace ya unos años que me juré no cumpli más
y por el contrario esto de la inmortalidad
me está sabiendo más a tumba que nunca
Recibo demasiadas flores para creer que sigo viva
y todos los cementerios tienen jardines
y eso dice mucho de los que enferman deshojando margaritas
pero muy poco de mí.
La gente
que no es ni eso
cada día tiene más cuento y menos historia
pero qué te voy a contar a ti
que no me hayas contado antes para que me quede dormida.
Todavía nos aferramos a eso del amor de nuestra vida
y eso que tenemos siete
y eso que más que gatos somos idiotas y un poco adictos al
renovarse o mentir
y un poco yonkis de la piel y unos putos enamorados del frío
con lo bonito que sería que el sol no quemase
joder
Que no es tristeza por vicio
precipicio
Que tenemos unas alas
muy
muy de puta madre
pero
muy
muy poquitas
ganas de echar a volar.



Irene X. El sexo de la risa. Editorial Origami, primera edición: septiembre 2013. Cubierta: Julia D. Velázquez. Ilustraciones: Albert Solóviev.

2 comentarios:

  1. Tiene todos los ingredientes alma-corazón-espíritu y potencia

    veo que tenés el libro ;)

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  2. A mi juicio, sí, Miriam.

    Sí. Lo tengo. Un tesoro.

    Abrazos, fuertes, solitarios.

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