Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

domingo, 13 de abril de 2014

Juan Vico: La balada de Molly Sinclair (1):

Juan Vico, poeta y novelista de Badalona, ha obtenido con este poemario, La balada de Molly Sinclair, el II Premio de Poesía Origami. El diseño de cubierta es de Julia D. Velázquez. Un potente poemario del que te dejo en esta primera entrega con este poema:



RÁPIDO

La zapatería de mi abuelo olía a betún,
a cuero húmedo y a herrumbre.
El olor de la zapatería de mi abuelo
se superponía al juego siempre caprichoso
de la sombra y de la luz
de modo que uno
no sabía muy bien si ese aroma grasiento condicionaba
la oscuridad excesiva del cuartucho tubular
o si era tan solo que la tarde
se empeñaba en traer consigo en su caída
el impreciso perfume de ciertas horas bastante más tenebrosas.

Aunque este no debería ser el enésimo poema
acerca del paraíso hecho trizas de la infancia,
protagonizado por otro abuelo recién salido
de una película sobre la Guerra Civil,
entregado a reparar nuestra memoria
con sus manos esculpidas en granito y sangre seca,
esas tercas manos que tan bien quedan
en los poemas
acerca de la infancia y de la Guerra Civil.

Porque el olor de la zapatería de mi abuelo,
el autoritario claveteo del martillo,
el rumor de la cuchilla y del punzón,
se limitaban a pegárseme en la ropa
muy lejos todavía de la carne,
muy lejos de mi idea de la vida,
para desmoronarse tristemente como una costra
en cuanto volvía a pisar la cuadrícula de las aceras
y marchaba
cuesta arriba
sintiendo la presión del esfuerzo en las rodillas,
la caricia sobre la nuca
de un sol proletario y escolar.

La zapatería de mi abuelo olía a madera vieja,
a piel viva y a piel muerta,
como todas las zapaterías.


Juan Vico. La balada de Molly Sinclair. Editorial Origami, febrero, 2014. II Premio de Poesía Origami. Cubierta por Julia D. Velázquez.


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