Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

jueves, 19 de diciembre de 2013

Luis Miguel Rabanal: A la que falta (1):

A la que falta, de Luis Miguel Rabanal, poeta de reconocida valía y con una obra considerable a sus espaldas, es su último poemario, que yo sepa, hasta la fecha. Y es un poemario sin concesiones, con mucho dolor en sus páginas, altamente recomendable para aquellos lectores que buscamos una poesía que no esté al servicio del entretenimiento, una poesía que nos explique a nosotros mismos y a nuestras pérdidas, nuestro propio dolor vital. Un gran poemario, en definitiva. Te dejo, en esta primera entrega, con dos poemas en prosa:

La vida acaba mal, conforme. Si acostumbrabas a dar vueltas y más vueltas a su alrededor. Si coincidiste con ella en las fiestas de guardar y en las otras, sobremanera en las otras. Si suprimías su nombre advenedizo de las estampas con más colorines para vengarte prematuramente de alguien. Si has llegado incluso tú solo hasta aquí, ya puedes contar con los dedos las páginas apesadumbradas del libro de horas. Y llorar a raudales. Y abrirte las venas con una hoja de lata sin importancia alguna.




No somos los mismos, no somos aquellos que fabricaban cruces de madera para entretenerse en dar misas de noche o, a la mañana siguiente, para combatir a las bravas. Gracias al bochorno, el personaje estrangula a su doble más sabio y le ofrece regalos hostiles. Ni siquiera somos los que salpicaban el verde con muy tristes trampas. Trajes de marinero ajenos, bolas de cristal sin su ojo vago y con mácula, tiritas de cuero extraídas con su esfuerzo de la confusa piel del ladrón. Nosotros no somos los mismos, qué va.


Luis Miguel Rabanal. A la que falta. Editorial Origami, julio, 2013. Prólogo de Ana Martín Puigpelat. Fotografía portada: Julia D. Velázquez.


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