Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

lunes, 16 de diciembre de 2013

León & Valladolid: Crónica rápida: 5 Fotografías & 1 Vídeo:

Cada vez me gustan más estos viajes relámpago, de dos o tres días, para ir a recitar o a presentar, como en el caso que nos ocupa, un poemario. El jueves, a eso del mediodía, y por primera vez en mucho tiempo llegamos, puntualmente, a León. Vino a recogernos, a Bego y a mí, mi hermanito Vicente Muñoz Álvarez, que nos acercó al hostal, hostal Reina, donde dejamos las maletas rápidamente y nos fuimos a tomar unas birras al Húmedo, un barrio al que le tengo especial cariño y en el que me encanta pasear por sus calles, llenas de vida. El caso es que luego nos vimos con el poeta y narrador Carlos Salcedo Odklas (que muy pronto editará libro con Lupercalia) y con Paula. Nos fuimos a papear el menú del día y después a casa de Vicente, a charlar de proyectos, de literatura… En el Belmondo, no había mucha gente, la verdad, pero la que había era de lujo, como Gabi, que tiene entre manos una nueva novela, y otra peña para la que estuve leyendo cerca de una hora o así. Tengo que darles las gracias a Vicente y a Julia D. Velázquez, siempre grandes anfitriones, a Carlos y a Paula, muy buena gente, a Gabi, y a Yago, del Belmondo, que se hizo cargo de los gastos del viaje y del hostal. Te dejo con dos fotografías y con un vídeo en el que recito el poema Hemos sido creyentes, una versión de uno de Margaret Walker. Teniendo en cuenta la mala calidad de mi cámara de vídeo, que me costó 45 euros en el Carrefour, ya te puedes hacer una idea, así que espero que, al menos, puedas entender lo que digo en el poema.


Con Vicente Muñoz Álvarez

Carlos Salcedo Odklas 


video
David González (Hemos sido creyentes)


Más fotografías del recital en León, hechas por Felipe Piñero (gracias): 



Al día siguiente, temprano, en pie, camino de la estación de buses. Dos horas infernales hasta Valladolid, por la resaca del día anterior, y eso que nos retiramos temprano, a eso de la una de la mañana. En Valladolid, al hotel Mozart, del que quiero destacar la amabilidad con la que nos trataron, amabilidad que hago extensiva a toda la gente que conocí allí. Valladolid es una ciudad preciosa, todo hay que decirlo. Antes de la lectura en la librería A pie de página, estuvimos con el poeta Jorge M. Molinero en el Berlín, un chiringo muy guapo. Jorge andaba jodido con un resfriado. Me regaló un ejemplar de su poemario La noche que llovieron impermeables (del que un día de estos postearé algunos poemas). En la librería, genial. Enrique, Enrique Señorans, el librero, es un tío de puta madre. Uno de esos libreros, amantes de la literatura, de los que cada vez van quedando menos. El caso es que en la librería había bastante peña. El micrófono se negó a acoger mi voz y tuve que recitar a pelo, pero creo que se me oía bien. Me tiré otra hora recitando. La verdad es que me encontré muy a gusto. Se estaba bien allí. Después firmé unos cuantos ejemplares del poemario. Enrique Señorans, me obsequió con un cuaderno Moleskine, rojo, y con el poemario Banalidades, de Brane Mozetic (que también postearé aquí). Así que gracias, Enrique, te has portado de cine conmigo. Gracias por todo. Llegados a este punto la cámara de vídeo se negó a grabar y solo consintió dos fotografías y una que habíamos sacado previamente:





Aprovecho la ocasión, para darle las gracias a los administradores de los blogs que o bien anunciaron mi poemario o bien anunciaron estas dos presentaciones:


                              Culturamas

                                                    Hankover

                                                                      Pepe Pereza

                                                                                             Je est un autre


                          La marabunta

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                                                                                 Escrito en el viento


                   Culturamas

                                         Jugando entre las ruinas

y Gracias también al blog Emma Gunst, que mantuvo el cartel de mis presentaciones de forma permanente durante unos días.



4 comentarios:

  1. Lamento tanto la distancia en kilómetros, no te das una idea!
    De más NO está decir, me hubiese encantado estar ahí.
    Abrazos

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  2. Gracias, Miriam, amiga mía. Quizá algún día la distancia no sea insalvable. En esta vida nunca se sabe. Abrazos, fuertes, solidarios.

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  3. un día para recordar. estupendo todo. eso sí, del recital no recuerdo nada a causa de la cogorza... un gran abrazo david!!
    por cierto, no has escrito bien mi nombre ni una sola vez jajajaja

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  4. jajajaja, tío, acabo de ver lo de tu nombre… la primera vez, bueno, es comprensible… pero la segunda, lo de "ollas", en fin… ya lo he subsanado… por lo demás, sí: un día para guardar en la memoria… abrazos, fuertes, solidarios.

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