Dibujo de COVADONGA LÓPEZ CANALES

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

jueves, 26 de diciembre de 2013

Kenneth Cook: Pánico al amanecer:

Hace unos días, cuando estuve en León, Vicente Muñoz Álvarez apareció bajo el brazo con esta novela, Pánico al amanecer, de Kenneth Cook. La novela era de Gabi. Gabi me había pedido un ejemplar de mi libro de relatos El debut del chico tatuado. Así que hicimos intercambio. La historia que se nos cuenta aquí es tremenda de verdad. Un tipo de paso, que va a pernoctar una sola noche en una ciudad australiana de mala muerte, pierde todo su dinero apostando a un juego. A partir de ahí se suceden varios días y noches de auténtica pesadilla. Noches de borrachera escalofriantes y días de resacas espantosas. Con momentos realmente horrorosos, como, pongo por caso, la cacería nocturna de canguros. Lo único que no me mola es su título, por lo demás adecuado al contenido de la novela. Pero no me gusta. Me suena a título de película de horror de muy bajo presupuesto. De esta novela se hizo una película cuyo título, Despertar en el infierno, tampoco le hace justicia a la calidad de esta historia. De la que te dejo con un párrafo, con un vídeo y con un enlace en el que podrás ver la película en versión original subtitulada. También en este otro enlace, podrás leer la reseña de José Ángel Barrueco, hombre de fiar en estas cuestiones: 





    Grant vio en ese momento a un gran canguro gris de pie junto al camino.
   Amartilló su rifle y se acomodó a medida que el vehículo se aproximaba, bajando la velocidad. El animal estaba solo a unos seis metros de distancia, prácticamente inmóvil, justo en el límite de la zona de luz proyectada por el foco, y por alguna razón oteaba hacia la oscuridad.
   "Parece que ni siquiera se ha percatado del coche", pensó Grant en el momento en que el vehículo se detuvo. Entonces, agitado por la urgencia, disparó.
   Cuando la bala alcanzó su objetivo, se produjo un ruido sordo tan claro que Grant se imaginó que era como si le hubiese arrojado algo con la mano al animal. Cayó derribado de inmediato y desapareció entre los matorrales. Era un grupo de arbustos aislado, y no había otro lugar en el que refugiarse en varios metros a la redonda. Grant permaneció a la espera para ver si el canguro emergía de la vegetación.
  En ese momento un sonido horripilante salió de los matorrales; una respiración ronca, arrastrada y agonizante.
   - Buen disparo -dijo Joe.
  Pero Grant estaba paralizado, horrorizado por esos estertores, que en ese momento sonaban con un borboteo y se sofocaban. Se oían muy alto, realmente alto.
  - Ahora ya no se moverá -dijo Joe-. Voy a por él.


Kenneth Cook. Pánico al amanecer. Editorial Seix Barral, mayo 2011. Traducción de Pedro Donoso. Diseño e ilustración de la cubierta: Miguel Sánchez Lindo.




Y en este enlace, puedes, como ya te dije, ver la película entera en versión original subtitulada:


cuyo cartel, muy chulo, es este:





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