Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

domingo, 15 de diciembre de 2013

GB, 17: Allen Ginsberg: Madrid 1993:

Este libro, en edición bilingüe,del que todavía se pueden encontrar ejemplares por alguna librería, recoge la lectura de Allen Ginsberg en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, el 14 de diciembre de 1993, a los 67 años. Viene acompañado de un CD. Te dejo con dos de los poemas:


QUINTA INTERNACIONAL

Alzaos vos, prisioneros de vuestras mentes
Alzaos Neuróticos de la Tierra
Pues el Entendimiento atruena Liberación
Un mundo sagrado está al nacer

No habrá más cadenas que nos aprisionen
La Agresión de la Mente ya no gobierna
La Tierra se alzará sobre un nuevo firme
Hemos sido unos cretinos ahora seremos Inocentes

Éste es el Sendero de Acumulación
Que cada cual se siente en su sitio
La Escuela Internacional de Sapiencia Humana
Quizá salve a la Raza Humana



HOJAS DE OTOÑO

A los 66 y aprendiendo a cuidar el cuerpo
despierto animado a las 8 a. m. & escribo en un cuaderno
me levanto desnudo de mi lado de la cama un chico desnudo del
      lado de la pared
mezclo miso setas puerros & cidralote para desayunar.
controlo el azúcar de la sangre me lavo los dientes a conciencia,
      cepillo, palillos, seda dental, colutorio
me perfumo los pies, me pongo camisa blanca pantalones blancos
      calcetines blancos
me siento a solas junto al lavabo
un instante antes de cepillarme el pelo, feliz de no ser todavía
cadáver.



Allen Ginsberg. Madrid 1993. Círculo de Bellas Artes, 2008. Edición al cuidado de Nacho Fernández y Jordi Doce. De la traducción: Jaime Priede. De la introducción: José María Parreño. Del epílogo: Gary Snyder. De la nota editorial y de la traducción del epílogo: Nacho Fernández.

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