Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

sábado, 7 de diciembre de 2013

GB, 12: Barry Gifford y Lawrence Lee: El libro de Jack. Una biografía oral de Jack Kerouac:

Baste con decir que esta biografía oral de Jack Kerouac, escrita por Barry Gifford y Lawrence Lee es, a mi juicio, una de las mejores biografías sobre Kerouac, y de las más originales: en este libro son gente que conoció a Kerouac quien habla sobre él y sobre otros miembros de la Generación Beat. Te dejo con uno de los párrafos, en el que habla, o recuerda, John Clellon Holmes:




JOHN CLELLON HOLMES:

Pasó ese período intentando escribirlo. En un primer momento trató de hacerlo de la misma forma que había escrito The Town and the City. Tenía montones de familias y personajes. Lo recuerdo vívidamente porque era muy buena. On the Road comenzaba en Nueva York con una familia rica, una familia pobre y todo tipo de locuras. La escena inicial tenía lugar en un ático. La madre estaba basada en la mía, a quien Jack conocía muy bien. Luego había un montón de niños, a quienes se sumaba el personaje que iba a ser el principal, al que entonces llamaba Ray Smith. Pero decidió renunciar a todo eso y lanzarse a la carretera. Aquella escena (que no alcanzaba más que unas cinco mil palabras) era completamente divertida, real y buena, pero con el estilo de The Town and the City. La desechó. No se sentía a gusto con aquello.
Escribió siete, quizá diez comienzos diferentes para el libro, y ninguno de ellos le parecía totalmente adecuado. Aquello duró al menos dieciocho meses.
Todo esto fue hacia 1949. Pero se sintió cada vez más agotado por su incapacidad para escribir aquella maldita historia. No podía encontrar la forma de entrar en ella, y escribió todo lo que se convertiría en Visions of Cody, la juventud de Neal, totalmente fumado. Durante un mes se encerró en parque Ozono, escribiendo todas las noches. Se ponía ciego de hierba y luego escribía. Después me lo trajo, o quizá se lo llevó a Allen. Esperaba hasta que su madre se iba a la cama, y allí tenía una habitación diminuta con un escritorio, una especie de L, una buhardilla en la que se encerraba. Los escritorios de Jack siempre estaban increíblemente ordenados, con todo bien dispuesto. Fumaba, se colocaba, y luego escribía toda la noche. Y la razón por la cual sus frases son tan largas, estratificadas e increíbles es la marihuana, me parece a mí. Aunque le gustaba lo que iba escribiendo, sabía que todavía no era definitivo. Y entonces, en el 51 (para entonces se había casado de nuevo y vivía en Chelsea) se dijo literalmente: "¡Joder! Me voy a sentar y voy a contar simplemente la verdad." Y eso es lo que hizo.


Barry Gifford y Lawrence Lee. El libro de Jack. Una biografía oral de Jack Kerouac. Editorial Planeta, enero de 2006. De la traducción: Juan Mari Madariaga.


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