Dibujo de COVADONGA LÓPEZ CANALES

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Brane Mozetic: Banalidades:


Este libro de poemas, Banalidades, de Brane Mozetic, es muy bueno. Se podría caer en la tentación de aplicarle el calificativo de poesía gay, debido a determinadas escenas de sexo entre hombres, sin embargo yo no lo veo así. Ni lo leo así. En estos poemas lo que se nos cuenta, aparte de detalles escabrosos sobre drogas o ambientes gay más o menos marginales, lo que se nos cuenta, decía, con un lenguaje coloquial, conciso, pero culto (como bien explica Luis Antonio de Villena en el prólogo), es la búsqueda de un hombre del amor, de otra persona con la que compartirlo, a la que entregárselo, una búsqueda que parece condenada al fracaso ya de salida. Con lo que el sexo, las drogas, la música, no son otra cosa que distintas maneras con las que llenar ese vacío que le produce al protagonista de estos poemas una vida de soledad. Porque, seas homo o hetero, lo que todos buscamos es esa persona, ese alma gemela, con la que compartir el resto de la vida. En cualquier caso, como te decía al principio, es un poemario extremadamente bueno. Te dejo con dos poemas:


ALGO DEBE FALLAR EN NOSOTROS. A
los cuarenta y cinco años, no tengo a nadie
en quien pensar con amor. Los recuerdos
duelen. Nunca había pensado que la belleza
podía doler tanto. Miro las caras y
me falta el aire. Tal vez sea la hora
de quitarme la vida con un gesto dramático o
de que me aniquile el sida. Sea el Sena,
sea el Hudson, esto ya no da más de sí.
Frecuento clubes sospechosos, la gente
habla sin tocarse, o calla
y folla en la oscuridad de los cuartos oscuros.
Sólo me dijo: "Cuando salgamos, ya no nos
conocemos". ¿Es mejor así? Miro atento
al andar para no caerme, he confundido
las calles, a veces aparecen grupitos de negros
con ese aire de amenaza, de horror que me atrae,
sea en Nairobi, en Sao Paulo o en el Bronx.
Maldigo a  mi mulato porque ha sido
tan imposible, y a mí mismo por seguir
deseando algo, porque algo falla en mí.




NO ME HAN DADO NADA QUE ME AYUDE
a subsistir. Ni fe para tener esperanza,
arrepentirme, rogar y salvarme. Ni amor
para prodigarlo a mi alrededor. Para
no chocar todo el tiempo, implorando
atención, ternura, manos que me
reciban con pasión. No me han dado
tradiciones y costumbres antiguas, mis días son
iguales y no los espero con impaciencia,
con ilusión. Me han dado la capacidad de
sentir dolor, de sentirlo ya cuando se mueve
una hoja, y aguantarlo. Apretando los dientes.
Me han dado un mundo por el que yerro,
y que no siento. Sólo veo a la muchedumbre
que ha desistido. Que se ha puesto la camiseta
con inscripción: I`m nobody. Who are you?
Nos vemos por la calle, en el trabajo,
en el cine, en los locales, y así charlamos,
nos preguntamos y respondemos. Y nos duele.
Pero no conocemos otro modo de hacerlo.


Brane Mozetic. Banalidades. Visor Libros, 2013. Prólogo de Luis Antonio de Villena. Traducción de Marjeta Drobnic. Cubierta: Pablo Pino.

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