Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

jueves, 21 de noviembre de 2013

GB, 9: LeRoi Jones: El conferenciante muerto:

ESTILO

el día ruge negro y vacío
toda la oscuridad. toda la luz. todas las
muertes de mis amores.
                                     haber estado aquí, donde
hablaban sobre la ternura. haberla
visto pasar.
                  volver a
lo que uno sentía
a lo que uno tocaba
y la nada de ellos
convertida en sonidos
que los sordos toman por música.




JOSÉ y SUS HERMANOS

Ellos son actores
de sus vidas, y yo
me lleno
de la mía. Me lleno
con lo que tengo, con lo que
veo (o
necesito. No hago
distinciones. Así como los ciegos
no pueden amar una belleza demasiado tranquila.

Estos filósofos 
gobiernan
sus barcos. Traen
sus regalos, armas
hasta mi puerta. Como si eso, en sí,
fuera coraje, o ciencia
contante.

La historia es larga. Por qué
estoy aquí así. Por qué estás
escuchando, ahora, tan tarde, y
cansado en la noche. Su
lluvia pesada
achata
en pasto.
                                      Está aquí
en alguna parte. Crece
aquí. Respuestas. Preguntas. Ruido
rígido como el silencio. Quietud de plata
golpeada pesadamente por las lluvias. Recordamos
tan poco de esto. Tan pocos pedazos
de nuestras vidas, continúan.


LeRoi Jones. El conferenciante muerto. Ediciones de la Flor, Buenos Aires, 1970. Traducción: Niní Rivero y Martín Micharvegas.




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.