Dibujo de COVADONGA LÓPEZ CANALES

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

miércoles, 27 de noviembre de 2013

GB, 11: Jack Kerouac: Tristessa:

Tristessa es una joya. Así de claro. Y ello por varias razones, a saber, la prosa de Kerouac, las ilustraciones de Daniel Orviz y el póster desplegable. Kerouac era un romántico y en esta novela nos da cuenta de su amor, platónico, por una yonqui mejicana, coleguita de Burroughs, que también está presente en las páginas de este libro. Junto con Los subterráneos, Big Sur y En el camino, la novela que más aprecio de Kerouac. Te dejo, como siempre, con un par de párrafos, y con una de las ilustraciones de Daniel Orviz.




VOY EN UN TAXI con Tristessa, borracho, con un botellón de bourbon Juárez en la mochila para enseres ferroviarios que me acusaron de robar en un tren en 1952. Estoy aquí en Ciudad de México, tarde lluviosa de sábado, misterios, me asaltan viejos sueños de aceras sin nombre, el callejón que recorrí entre lóbregos indios vagabundos envueltos en sus rebozos trágicos hasta el llanto bajo los que creí adivinar destellos de navajas. Sueños lúgubres y trágicos como ése que tuve aquella Otra Noche Ferroviaria donde mi padre aparecía acuclillado en un vagón nocturno para fumadores, afuera un guardafrenos portaba luces blancas y rojas y alumbraba los vastos y tristes raíles de la vida. Sin embargo ahora despierto en esta meseta Vegetal, México, bajo la misma luna de Citlapol con la que tropecé hace tres noches en una azotea somnolienta camino de ese baño ancestral de piedra que no deja nunca de gotear. Tristessa está colocada, hermosa como nunca, contenta de volver a casa y de disfrutar de morfina ya en la cama.

Ilustración de Daniel Orviz

OLD BULL DUERME, finalmente lo ha conseguido, el Nirvana, ronca, del todo ido. Odio tener que despertarle peor hay que cerrar desde dentro y echar el candado. -Día gris afuera, por fin ha escampado tras una potente ráfaga al alba. La tormenta ha inundado los hogares de 40.000 familias al noroeste de la ciudad, mientras Old Bull permanece ajeno a tormentas e inundaciones, recluido en la cama entre jeringuillas y cuentagotas y sustancias en polvo y demás parafernalia. "Chico, si tienes morfina, no necesitas nada más" me dice ya de día, todo repeinado y puesto en su sillón, revisando sus papeles, derrochando buena salud. "Madame Amapola, así la llamo yo. Si tienes opio, tienes todo lo que necesitas. -Con todo ese bendito Opio corriendo por tus venas no puedes más que cantar y gritar Aleluya" y se ríe. "Ponme a Grace Kelly en esa silla y Morfina en esa otra y me quedo con Morfina".


Jack Kerouac. Tristessa. Ediciones Escalera, octubre de 2011. Ilustraciones de Dani Orviz. Traducción de Daniel Ortiz Peñate.



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