Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

sábado, 23 de noviembre de 2013

Francis Scott Fitzgerald: Cartas a mi hija:




Estas cartas que Fitzgerald le escribió a su hija Scottie están llenas de buenos consejos paternales. De esos que algunos hijos no solemos seguir. Sin embargo, he subrayado algunas frases que merecen la pena:

- No te preocupes por el fracaso, a menos que sea culpa tuya.

- Tampoco te voy a animar, porque si quieres codearte con los mejores, al final tendrás que buscarte tus propios obstáculos que saltar y aprender de la experiencia. Nadie se ha hecho escritor por el simple deseo de serlo. Si tienes algo que contar, algo que sientas que nadie ha contado antes, tienes que poder sentirlo con tal desesperación que al final encontrarás una manera de contarlo que nadie haya utilizado antes, y así tanto lo que tienes que contar como el modo en que vas a hacerlo se fusionarán como una sola materia, tan indisolublemente como si hubieran sido concebidos juntos.

- Tienes que tomar el camino correcto en los cruces principales; el precio de extraviarte una sola vez son años de desdicha.

- Sobre los adjetivos: la buena prosa se basa en que los verbos carguen el peso de las frases. Los verbos hacen que las frases se muevan.

- La mayor parte de las cuestiones que afectan a la vida tiene una base económica.

- A menudo pienso que la escritura consiste simplemente en ir deshojándote para quedarte más fino, más desnudo, más magro.

- El talento para la prosa depende de otros factores: la asimilación de materiales y la cuidadosa selección de los mismos, o, para no andarme con rodeos, tener algo que contar y una manera interesante y bien trabajada de contarlo.


Francis Scott Fitzgerald. Cartas a mi hija. Editorial Alpha Decay, mayo de 2013. Del prólogo: Scottie Fitzgerald. De la traducción y las notas: Albert Fuentes. Ilustración de cubierta: María Viñas.




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