Dibujo de COVADONGA LÓPEZ CANALES

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

martes, 12 de noviembre de 2013

Arthur Rimbaud: Cartas de África:

Las Cartas de África, de Arthur Rimbaud, las tengo en varias ediciones, a saber:

Cartas Abisinias (1880-1891), en la edición de Tusquets Editor, del año 1974, en traducción de Francesc Parcerisas; Vida y hechos de Arthur Rimbaud [1854-1891], libro editado por Tf. Editores, en 2002, con traducción de Julia Escobar, traducción en la que me apoyé para construir los poemas de mi libro El hombre de las suelas de viento (Germanía Editorial, 2003); Oeuvres complètes, edición de Éditions Gallimard, en su Bibliothèque de la Pléiade, año 1972; y Les lettres manuscrites de Rimbaud d`Europe, d`Afrique et d`Arabie, en Les Éditions Textuel, 1997.

Pero esta edición de Gallo Nero Ediciones tiene el aliciente, la particularidad, de las ilustraciones de Hugo Pratt, y aunque solo sea por eso ya merece la pena hacerse con este libro. Debajo de la portada, una de estas cartas, y debajo de la carta, una de las ilustraciones de Hugo Pratt:




   El Cairo 23 de agosto de 1887

   Mis queridos amigos:
  Mi viaje a Abisinia ha terminado. Ya os expliqué cómo, después de que mi socio muriera, tuve muchos problemas en Choa a causa de su sucesión. Me hicieron pagar dos veces sus deudas y apenas he conseguido salvar lo que había invertido en este negocio: si mi socio no hubiera muerto, hubiera podido ganar unos treinta  mil francos, mientras que ahora me encuentro con los mismos quince mil que ya tenía y con el cansancio acumulado tras dos años. ¡No soy nada afortunado!
   Me he venido aquí porque este año en el Mar Rojo el calor es espantoso, todo el rato a 50 y 60 grados. Además de que me encuentro muy débil después de siete años de fatigas difícilmente imaginables y de las privaciones más abominables. He pensado que en dos o tres meses podría recuperarme, lo que en el fondo no deja de ocasionarme muchos gastos, ya que todavía no he encontrado nada que hacer aquí y la vida del europeo es bastante cara.
   Estos días me atormenta un reumatismo en los riñones que ha llegado a hacerme enfurecer: tengo además otro en el muslo izquierdo que me paraliza de vez en cuando. Un dolor articular en la rodilla izquierda, un reumatismo (ya antiguo) en el hombro derecho y el pelo totalmente gris y creo que mi existencia ha fracasado.
   Imaginaos como debe de estar uno después de obstáculos como los siguientes: travesías por mares y viajes a caballo, en barca, sin ropa, sin víveres, sin agua…
   Me encuentro demasiado cansado, no tengo trabajo, tengo miedo de perder lo poco que tengo… Imaginaos que he de llevar continuamente conmigo dieciséis mil pocos francos de oro, que pesan unos ocho kilos y que no son precisamente de ayuda para mi disentería.
   Sin embargo, no puedo irme a Europa, por bastantes razones: primero, moriría en invierno, además de que estoy demasiado acostumbrado a la vida errante y gratuita y que no tengo ningún tipo de oficio.
   Así que debo de pasar el resto de mis días como un ser errante, aquejado de fatigas y de privaciones, con la única perspectiva de terminar muriendo de pena.
   No me quedaré mucho tiempo por aquí. No tengo empleo y todo es demasiado caro y por fuerza habré de volver a la costa de Sudán, de Abisinia o de Arabia. Puede que me vaya a Zanzíbar, desde donde puedo hacer grandes viajes por África, y quién sabe si por China o Japón.
   En fin, mandadme noticias. Os deseo paz y alegría.


Arthur Rimbaud. Cartas de África. Gallo Nero Ediciones, noviembre de 2011. Ilustraciones de Hugo Pratt. Introducción de Dominique y Nadine Petitfaux. De la traducción: Paula Cifuentes. Diseño de cubierta: Julio Reija. 





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