Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

martes, 19 de noviembre de 2013

Ana Pérez Cañamares: Las sumas y los restos (1):

Las sumas y los restos, de Ana Pérez Cañamares, que se alzó el año pasado, por unanimidad, con el V Premio de Poesía Blas de Otero Villa de Bilbao, era casi con toda seguridad el poemario que, como lector de poesía, más ganas tenía de que se editara, desde que supe de su existencia gracias precisamente a dicho premio. La poesía de Ana Pérez Cañamares es, ya desde su primer y rompedor libro, un valor seguro, siempre en alza. Y los poemas de Las sumas y los restos lo vienen a confirmar una vez más. La poeta, a mi juicio, se supera a sí misma. Se vacía a sí misma. Nos hace partícipes, con un decir impecable, en el que no sobra ni una coma, de las esperanzas, de los pequeños éxitos en la vida cotidiana que hacen que se levante cada mañana dispuesta a enfrentarse a lo que le pongan por delante. Pero también nos habla de sus miedos, que son los nuestros, y de esas cosas, esas personas, tanto las más cercanas a nosotros como esas otras que lo están pasando peor que mal, por las que merece luchar y vencerlos, esos miedos, y a quienes nos los causan. Como le dije a Ana, a la que, poema a poema, he visto crecer como poeta, como le dije a ella: "Estos poemas me han reconciliado con mi conciencia". Pero como este texto no tiene vocación de reseña, decir que siempre que Ana me viene a la memoria, la recuerdo exactamente como en estos versos suyos: "Los ojos brillantes, las mejillas rojas / su cara toda una puesta de sol". Y dicho esto, te dejo en esta entrega, que  no será la última, con dos poemas que hablan mejor que yo:


[CUÁNDO TE HACE FALTA, DICE LA MUJER]

"Cuando te hace falta", dice la mujer
al pasar bajo mi ventana, "aunque sea
arrancas piedras con los dientes".

Y se aleja masticando el vacío
con dientes mellados de tanta falta.




[PARA MI MADRE LA REBELDÍA]

Para mi madre la rebeldía
las monerías insulsas
los cuentos, la casa limpia
la nieta rubia como ella

pero nunca le leí los poemas
que hablaban de lo que importaba.
Quise creer que no los entendería:
en realidad no quería asustarla.

Sufríamos idénticas tormentas
pero yo nunca aprendí a callar.
Su elegancia hecha de silencios
sus mazmorras ocultas a la vista.

Yo prefiero la tortura pública.
Corres en maratones por la felicidad.
Ahora, madre, ya no estás para ver
cómo vomito después de alcanzar la meta
ni cómo, a veces, levanto un trofeo
y lo miro incrédula, con tus ojos.


Ana Pérez Cañamares. Las sumas y los restos. V Premio de Poesía Blas de Otero Villa de Bilbao 2012. Devenir, octubre 2013. 




4 comentarios:

  1. Absolutamente de acuerdo contigo en lo que escribes sobre Ana Pérez Cañamares. Yo, aunque ya leí en su momento los poemas, espero el libro que tengo pedido, con verdadera ilusión.
    Ella ya sabe que la quiero, además.

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  2. Aunque ya hayas leído los poemas, el libro te va a encantar, querida Begoña. Y sí, lo sé: Ana sabe que la quieres. Abrazos, fuertes, solidarios.

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  3. Yo, no he leído los poemas de las sumas y los restos, pero creo que ya me falta poco, pues el viernes 29 estará Ana en Xirivella recitando. Me alegra tenerte de nuevo por aquí, David, aunque yo estoy bastante desconectado de todo, pero me alegra buscarte y tenerte. Un abrazo.

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  4. Pues cuando los leas te van a flipar, querido Vicent… Bueno, a estas horas ya los habrás leído… También a mi me gusta saber de ti, querido Vicent… Abrazos, fuertes y solidarios...

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