Dibujo de COVADONGA LÓPEZ CANALES

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

domingo, 24 de noviembre de 2013

1 poema de Gábor Garai:

                             Gábor Garai


MADRUGADORES

Alguna vez pregúntales:
                                       a qué hora se levantan
los que a las seis de la mañana llegan a Kelenföld.

Apenas entre sí difieren,
aquí no hay lucha de generaciones,
tampoco oposición de sexos;
tiene ojeras jóvenes y viejos por igual,
son igualmente hondos los surcos en las comisuras
de los labios de hombres y mujeres.

Una vez -antes que cantara el gallo-
lanzó el quiquiriquí el despertador:
-es de mañana- susurró una voz ronca en lo oscuro;
y en camino se puso un hombre hacia el ferrocarril,
caminó durante una hora, luego
apiñándose con sus compañeros
en los vagones se centuplicó

Con ellos es con los que siempre
se puede salvar a la patria,
ellos que a oscuras se levantan, vuelven a casa a oscuras,
en cuya vida siempre cabe aún
un turno de domingo por Vietnam;
ellos que cargan bolsas de arena si hace falta,
encima de los diques doblegados, con el fango hasta la cintura,
ellos que no intervienen demasiado en los mítines
y, lo que es más, descabezan un sueñecito a veces:
luego de todo corazón se encargan
de una noche más sin dormir para los niños damnificados por la inundación.

Son esos que no me leen,
los que no reconocen mi rostro en la pantalla,
y, por lo general, afectan desfavorablemente el porcentaje
en la campaña del "Pueblo lector";
y con razón les amonestan
los responsables nerviosos por los cambios de tiempo.

Bebo con ellos esta media línea mañanera
en la taberna, junto a la estación;
probablemente del empleo digno del tiempo libre
de un hombre culto tendría que hablar mejor,
pero es en vano, tienen prisa.

Así también les sigo yo con la mirada listo para partir.
Con ellos sí que iría -con una cantimplora para todos-
incluso hasta el desierto.


Traducción de David Chericián.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.