Fotografía de CÉSAR TAMARGO

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

jueves, 31 de octubre de 2013

Julia Conejo Alonso: ¿Para qué sirve el frío?:

POÉTICA

No soy, como Celaya,
artesana del verso.
No busco plenitud en las palabras
ni la inmortalidad.

Soy egoísta y manipuladora:
Utilizo el lenguaje
cuando lo necesito,
cuando me falta el aire,
cuando noto que ha dejado de trotarme
la sangre por las venas.

Igual que los diabéticos
se inyectan insulina.

No es arte, ni altruismo.
No es conciencia social,
ni egolatría.

Es solo instinto de supervivencia.


Julia Conejo Alonso. ¿Para qué sirve el frío?. Editorial Origami, septiembre 2013. Prólogo de Ana Isabel Conejo. Fotografía de la cubierta: Julia. D. Velázquez.



Creo que por esas cosas que tiene la vida, me hice con 1 ejemplar de este poemario prácticamente recién salido de imprenta, en Madrid, en el comedor de un bar donde fuimos a comer "Los diablos de Origami". Antonio Huerta, el editor, apareció con unas cajas con libros, entre los que venía el mío, así que, impacientes, el poeta Ángel Fernández Fernández y yo nos pusimos a abrir las cajas, tarea en principio sencilla, pero que nos llevó su tiempo. Cuando finalmente conseguimos abrirlos, los primeros libros que aparecieron eran ejemplares de este poemario de Julia. Sabía de la poesía de Julia Conejo Alonso de leerla en su blog, Telas mal cortadas, y en el facebook, donde éramos amigos. Y su poesía me gusta. Así que ni corto ni perezoso me apalanqué un ejemplar (luego, por supuesto, se lo dije a Huerta). Y dicho esto, te dejo con el prólogo, corto, escrito por Ana Isabel Conejo que explica muy bien la poesía que te vas a encontrar en este poemario:


DESHACER LA NIEBLA

La poesía de Julia Conejo se construye en la grieta entre el deseo y la realidad a golpe de metáforas precisas como diamantes bien cortados. Diamantes que engañan con su brillo, pues no están pensados para deslumbrar (aunque lo logren), sino para herir. No olvidemos que la dureza del diamante lo convierte en un instrumento ideal para cortar cristales y espejos. A través de esos cortes adivinamos el núcleo irónico de un pensamiento poético que trasciende lo sentimental para construir una visión coherente y poliédrica del mundo. Una visión también luminosa, o iluminada, más bien, por esa pálida claridad invernal que es una de las formas más interesantes de la luz.

¿Para qué sirve el frío? nos brinda un recorrido a través de los resquicios de lo cotidiano que nos permiten vislumbrar otra realidad, la más íntima, de la poeta: la de una soledad irreductible que es al mismo tiempo libertad absoluta, único espacio desde el que es posible construir el discurso poético.
                                                                                  













2 comentarios:

  1. Muchas gracias, David, por compartir este poema en tu blog. Me alegro de que hayas "vuelto" a estos mundos virtuales. Te echaba de menos.

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  2. Las gracias a ti, Julia. Tu poemario me gustó mucho. Yo también me alegro de volver por estos mundos. Abrazos, fuertes, solidarios.

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