Diseño de portada: INÉS PRADILLA sobre una Fotografía de JOSÉ MARÍA PÉREZ FERNÁNDEZ

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Necesitáis personas como yo... Necesitáis personas como yo para señalarlas con el dedo y decir: Ese es el malo... Y eso, ¿en qué os convierte a vosotros? ¿En los buenos?... No sois buenos... Simplemente sabéis esconderos. Sabéis mentir... Yo no tengo ese problema. Yo siempre digo la verdad, incluso cuando miento:

Tony Montana
Cómo ha cambiado irremediablemente mi vida. Siempre es el último día de verano y me he quedado fuera en el frío sin una puerta para volver a entrar. A lo largo de mi vida he dejado pedazos de corazón aquí y allí y ahora apenas me queda el suficiente para seguir viviendo. Pero fuerzo una sonrisa, sabiendo que mi talento sobrepasaba con mucho mi ambición. Ya
no hay caballos blancos ni mujeres guapas en mi puerta:

Georges Jung

jueves, 25 de mayo de 2017

Jesús Lizano: No se te olvida, Maestro:



Tal día como hoy, de hace dos años, falleció el poeta y pensador libertario Jesús Lizano. Un maestro. Su poesía sigue presente. 


DESEMBARCADERO

Bajaremos hablando, unos con otros
por la calle, del brazo del amigo,
una tarde que llueva, sin testigo,
bajaremos perdidos en nosotros.

Helará nuestra voz, seremos potros
con la marca del sueño y del castigo,
bajaremos del bosque, del abrigo,
abrazado a cualquiera de vosotros.

Llegará nuestro barco, un marinero
nos irá colocando sin preguntas
en el oscuro desembarcadero.

Bajaremos sin fin, no habrá sendero,
eternamente nuestras manos juntas,
agotadas las flechas el arquero.






El poeta es la esperanza.
Que no sabré yo del poeta
si lo soy de la noche a la mañana.

El poeta es la angustia.
Qué no sabré yo 
si toda mi vida es suya.

El poeta es la plenitud.
Lo sé yo
que conozco la cara
y conozco la cruz.





LAS PERSONAS CURVAS

A mí me gustan las personas curvas,
las ideas curvas,
los caminos curvos,
porque el mundo es curvo
y la tierra es curva
y el movimiento es curvo;
y me gustan las curvas
y los pechos curvos
y los culos curvos,
los sentimientos curvos;
la ebriedad: es curva;
las palabras curvas:
el amor es curvo;
¡el vientre el curvo!;
lo diverso es curvo.
A mí me gustan los mundos curvos;
el mar es curvo,
la risa es curva,
la alegría es curva,
el dolor es curvo;
las uvas: curvas;
las naranjas: curvas;
los labios: curvos;
y los sueños, curvos;
los paraísos, curvos
(no hay otros paraísos);
a mí me gusta la anarquía curva;
el día es curvo
y la noche es curva;
¡la aventura es curva!
Y no me gustan las personas rectas,
el mundo recto,
las ideas rectas;
a mí me gustan las manos curvas,
los poemas curvos,
las horas curvas:
¡contemplar es curvo!;
(en las que puedes contemplar las curvas
y conocer la tierra);
los instrumentos curvos,
no los cuchillos, no las leyes:
no me gustan las leyes porque son rectas,
no me gustan las cosas rectas;
los suspiros: curvos;
los besos: curvos;
las caricias: curvas.
Y la paciencia es curva.
El pan es curvo
y la metralla recta.
No me gustan las cosas rectas
ni la línea recta:
se pierden
todas las líneas rectas;
no me gusta la muerte porque es recta,
es la cosa más recta, lo escondido
detrás de las cosas rectas;
ni los maestros rectos
ni las maestras rectas:
¡libérennos los dioses curvos de los dioses rectos!
El baño es curvo,
la verdad es curva,
yo no resisto las verdades rectas;
vivir es curvo,
la poesía es curva,
el corazón es curvo.
A mí me gustan las personas curvas
y huyo, es la peste, de las personas rectas.



Jesús Lizano. Lizania, aventura poética 1945 - 2000. Editorial Lumen, 2001.


miércoles, 24 de mayo de 2017

David González: Siguiendo los pasos del hombre que se fue (1):




Esta es la portada de Siguiendo los pasos del hombre que se fue, cuaderno 4 de mi ciclo LOS QUE VIVEN CONMIGO. El diseño de portada es de Inés Pradilla, sobre una fotografía de José María Pérez Fernández:





Lo primero que tengo que decirte, para que no te llames a engaño, es que se trata de un libro de poemas y relatos breves que ya han sido editados en libros míos anteriores: en libros que, como a menudo me dicen los lectores, no se encuentran fácilmente en ninguna parte. Algunos de estos textos son de sobras conocidos para los lectores que me siguen, aunque hace años que no se reeditan en papel. Antes de seguir adelante con más explicaciones, te dejo con el título de estos textos: Tinta, El propietario, La hora del cinturón, Nadie con ese nombre, Escupitajos, El último baile, Esquelas, La plaza de la Soledad, Cuerda, El genio, Julian Key, Esto no es Hollywood (relato), Casting (relato), Protección, En las trincheras no hay ángeles (relato), Berlín, El tiempo no espera por nadie (relato), El debut del chico tatuado (relato), Desconcierto, Negativos, Hilo, Chuletas de cerdo, Salpicadero, Obediencia a la vida, Musas, Perdón, Herencia, El peor insulto, Autorretrato a los cuarenta, Iluminación, Verano, Los buenos tiempos, Sparrings, Las necesitades de la vida (relato), Lavar la sangre (relato), La hora de pelear, Solo sangre, Espejo y El hombre del ex libris (relato). Sin embargo, no se trata de una antología al uso.

En los próximos post te iré explicando algunas historias sobre Siguiendo los pasos del hombre que se fue y el ciclo al que pertenece que, sin duda, te proporcionarán las claves necesarias para que le saques un mayor rendimiento a la lectura tanto de este cuaderno 4 como del resto de los que hasta ahora componen este ciclo: Campanas de Etiopía (2015), De todo corazón (2015) y Si te echan mano al cuello, encontrarán la soga (2016).


            BERLÍN

            hay dos bares
y          enfrente de cada bar
            un muro:

             en uno se apalancan
             estudiantes que piran clase
             delincuentes comunes
             jóvenes radicales
             algún que otro yonqui:

             en el otro se sientan
             estudiantes universitarios
             licenciados  deportistas
y           matrimonios con sus hijos:

             a veces paso por allí
             pero nunca me quedo 
             a tomar nada:
             aún no he decidido
             en cuál de los dos muros

             me tengo 
             que sentar:


                 haciendo equilibrios:
                 pedro juan gutiérrez:



David González. Siguiendo los pasos del hombre que se fue. Canalla Ediciones, mayo 2017. Imagen de portada: José María Pérez Fernández. Diseño de portada: Inés Pradilla.



RASGOS DE ESTILO PROPIOS, 1

Formalmente hablando, este poema contiene algunos rasgos de estilo que, podría decirse así, son de mi autoría, de mi invención, y esto lo digo más que nada por si algún día se pone de moda su uso que se sepa de dónde y de quién provienen dichas innovaciones formales. 

1) Las conjunciones copulativas, en este caso la "y", totalmente marginadas a la izquierda. 

2) Colocar las citas al final del poema, en este caso una cita de Pedro Juan Gutiérrez

3) El uso exclusivo de los "dos puntos" como único signo de puntuación.









Poesía Norteamericana (91): Carolyn Forché: El país entre nosotros (2):







MENSAJE

Sus voces pintadas sobre las paredes
secas al tacto por la mañana.
Sus mujeres caminan entre champas
con canastas de gallinas vivas, granadas y fruta.
Esta noche empiezan a pelear
por la más imposible de las revoluciones.
Pedro, eres huésped en el
canto de cada hombre de El Cuerpo de Cristo Amén.
Margarita, te escapas de casa
con explosivos plásticos envueltos en periódico,
el dossier de tu más querida amiga
cuyo cabello creció hasta el suelo de su celda.
Leonel, cargas tus pocas pistolas
vacías con una idea para bombas de agua
y una granja cooperativa.
                           Ustedes pelearán
y peleando morirán. Yo viviré
y viviendo gritaré hasta que mi voz llegue a su hueco
en la tierra, donde con nuestras
manos y por las vidas que hemos elegido
cavaremos hondo al interior de nuestras muertes.
He hecho todo lo que podría hacer.
Enlazar manos, enlazar brazos conmigo
en la siguiente de las vidas eternas,
donde no nos conoceremos unos a otros
ni a nosotros mismos, donde seremos diversa
oscuridad entre ideas que ascendieron
a nada, con una convicción que se convierte
en tenue luz
en la amplitud del tiempo donde empezamos
entre todos, donde vivimos
en la hora más lejana de Dios.



Carolyn Forché. El país entre nosotros. Valparaíso Ediciones, marzo de 2016. De la traducción: Andrea Rivas.

martes, 23 de mayo de 2017

Jorge García Torrego: Cercanías (1):



Tengo una herida que no me duele
que no me sangra,
y no sé dónde,
ni cuándo,
pero me quitará la vida.








España
Un país apretado entre los cables mojados del expolio,
una casa sucia más allá de los turistas,
el gris de la resaca de vino barato,
la soledad de las mujeres multiplicada en las cocinas.

Yo no soy futbolista,
no soy empresario ni entiendo vuestro idioma de
luces y maquillaje.
Intento el lenguaje a ciegas de la carne pero en España
un poeta sirve para calzar una mesa,
para decorar una casa,
o para hacer agujeros en el hígado de la noche.

Que alguien me diga dónde,
en qué esquina podré hacer espirales con el silencio,
cuántos escalones hacen falta para partirme la columna,
cuántos amigos perderé por el camino,
y cuántos metros le quedan a este cable de esperanza,
que me está cortando las manos.



Jorge García Torrego. Cercanías. Ediciones de Baile del Sol, 2016. Del prólogo: Batania. 

Poesía Norteamericana (91): Matthew Savoca:




Sitio Web de la Imagen



NO CREO QUE MI SUBCONSCIENTE TENGA NINGÚN PROBLEMA

estuve pensando que era martes
todo el día
de verdad parecía martes
en mi cerebro
hace dos noches
tuve un sueño
un ciervo se estaba comiendo una manzana
en mi patio trasero
nada más
en el sueño, yo estaba mirando
por la ventana
y recordé que el día anterior
había comprado seis manzanas
y las puse fuera
para el ciervo
porque hay seis ciervos
que viven en el bosque
recuerdo preguntarme
si las compartirían
pero en mi sueño sólo había un ciervo
comiéndose una sola manzana
tan despacio
no pasaba nada más
todo era normal
la hierba se veía verde
el cielo estaba ahí



Matthew Savoca.

Varios Autores. Vomit. Antología de poesía joven norteamericana. El Gaviero Ediciones, julio de 2013. Traducción de Violeta Niebla.


lunes, 22 de mayo de 2017

Joseba Sarrionandia: ¿La poesía ha muerto? (1):



VOLVER A CASA

Con los mapas del tesoro bajo el brazo
                   dejé mi casa y caminé
por los escondrijos del miedo en busca
                             del canto de las sirenas.


No encontré en mi viaje más que grises
                             piedras de pedernal
e infectos nidos de mirlo en lo más recóndito
                             de las selvas negras.


Cuando el tiempo agotó el camino
                                    y regresé a casa,
era nueva la madera de la puerta y
                   estaba cambiada la cerradura.







PREGUNTA II

El preso se detiene en el rincón de su celda,
           y parece que habla solo.
Pero no, se trata de una araña a la que
           pregunta: "¿Hasta cuándo?".
Y la araña, de pronto,
                             se deja caer
suspendida de un hilo que se va
                             alargando.
Y es como si ese larguísimo hilo
                         fuera su respuesta.



Joseba Sarrionandia. ¿La poesía está muerta? Pamiela Ediciones, 2016. Edición bilingüe. Edición de Eva Linazasoro. Traducción del euskera de Joseba Sarrionandia.

Poesía Norteamericana (90): Carolyn Forché: El país entre nosotros (1):



SAN ONOFRE, CALIFORNIA

Hemos avanzado mucho hacia el sur.
Más allá, la mujer más vieja
borda limas en chales negros.
Portillo rayas su nombre
en las paredes, los delgados listones
de orín, niños que acarician el lodo.
Si seguimos, podríamos parar en la calle
en este mismo lugar
donde alguien desapareció
y podríamos escuchar las palabras
¡Ven con nosotros! Si eso sucediera, conduciríamos
nuestras vidas con las manos atadas.
Es por eso que sentimos
que es suficiente escuchar al viento
meciendo limones,
a los perros andando en las terrazas,
sabiendo que mientras las aves y el tiempo
caliente se mueven siempre hacia el norte,
los lamentos de aquellos que desaparecen
tardarían años en llegar aquí.







EL VISITANTE

En español él susurra que no queda tiempo.
Es el sonido de guadañas arqueando en el trigo
el dolor de alguna canción de campo en El Salvador.
El viento en la prisión, precavido como las manos
de Francisco en el interior tocando
las paredes mientras camina, es el aliento de su mujer
deslizándose en su celda cada noche mientras él imagina
su mano como si fuera de ella. Es un país pequeño.

No hay nada que un hombre no le haría a otro.



Carolyn Forché. El país entre nosotros. Valparaíso Ediciones, marzo de 2016. De la traducción: Andrea Rivas. Diseño de portada: Chari Nogales.