Fotografía de ALEJANDRO NAFRÍA

La de David González es una causa perdida -y por eso mismo más noble- contra mil años de cuentos de hadas:

Ainhoa Sáenz de Zaitegui.
Desafié a los ricos, o más bien, dado que ellos son como son, a quienes los admiran. He luchado para sacar la cabeza del fango sin presentir jamás cómo al final sería derrotado. Si el poema fallaba estaba perdido:

William Carlos Williams.
Yo nunca he soñado, excepto con ustedes
para atracaros o mataros:

Denis Vanier

sábado, 13 de enero de 2018

Jorge M. Molinero: Nos prohibieron bailar (1):



           Los ángeles caídos recordamos todavía
                              la espiral del vuelo en picado
que aprenden las aves expulsadas del paraíso.






No diremos palabras bonitas,
que el estiércol es la floritura
de la belleza más inabarcable.
El hedor del penúltimo espasmo
nos guía entre la calma sumisa
del placer más primitivo.

Seremos bellas en la tragedia
de los olvidados, princesas
pestilentes de un cuento ambigui
con final incomprensible. Llamaremos
al fuego igual que ellos reclaman
un color inexistente a las aguas.

La revolución
consiste
en sublevarnos tan sólo
con nuestra desnudez
como arma ante lo establecido.



Jorge M. Molinero. Nos prohibieron bailar. Ediciones del 4 de agosto, 2017.


viernes, 12 de enero de 2018

Pablo Benavente: Obra viva (2):







LECCIÓN DE HUMILDAD

"Tu cuerpo como vino
se fue con la resaca."
    Pedro Andreu


Tantos años publicando poesía.
Tantos años moldeando frases, ideas
buscando algo que merezca la pena contar
y una forma digna de hacerlo
y viene, una sonrisa familiar
dos años después
a darme una lección de humildad
una noche cualquiera
al bar de siempre.



Pablo Benavente. Obra viva. Edición de Autor, 2017.


jueves, 11 de enero de 2018

Herbert Read: Poeta Anarquista Antología (y 2):








UNA CANCIÓN PARA LOS ANARQUISTAS ESPAÑOLES

No nos asombra que del árbol verde
nazca el limó amarillo:
un hombre fuerte y de mirada limpia
para ser libre ha nacido.

Los bueyes se someten al yugo
y el ciego entrega su voluntad:
el libre elige su propio camino
y en la colina su hogar.

Y los hombres son hombres que labran la tierra,
y las mujeres son mujeres que labran tejiendo.
Cincuenta hombres tienen el limonar
y ninguno es siervo.



Herbert Read. Poeta Anarquista Antología. Aula Popular José Luís García Rúa, 2014. Selección y traducción de Yolanda Díaz.


Poesía Norteamericana (106): Charles Simic: Paseando al gato negro (y 3):



EL CAMINO A LAS NUBES

Tu ropa interior y la mía,
volaron por toda la habitación
como una tormenta de plumas blancas
golpeando la ventana y el techo.

Algo parecido a una risa reprimida
está en el aire
cuando yacemos en dulce contento
alejándonos hacia el sueño
con las copas de los árboles en luz púrpura

y el recuerdo repentino
de montar en bicicleta
sin usar las manos
bajando por un camino escarpado y sinuoso
hacia el mar azul.


Charles Simic. Paseando al gato negro. Valparaíso Ediciones, 2017. Traducción de Nieves García Prados.






miércoles, 10 de enero de 2018

Diego Solís: Hágase abril (y 2):



HIJOS DE NADIE

Déjame pensar por un instant
que eres tú quien ve por mis pupilas...
Me desgasto, te desgastas
en el fulgor del choque con el mundo.
Deja de pensar por un instante,
toca aquí -mi pecho dolorido-,
cáete lentamente por la tumba
donde los vivos duermen cada noche.
¿Ves acaso aquella luna o es la luna
el espacio que nos queda?
No contestes, solo camina,
escucha atrás el maullido de los gatos,
agarra con tus manos el asfalto,
déjame ver que estás conmigo en la derrota.






CHOOSE LIFE

No era una transgresión
eso de amarse,
pero aceptamos su dogma
para no sucumbir a nuestros miedos.

No era una transgresión
sentirse libre,
aún así, recibimos los golpes
y escondimos la canción en los barrotes.

No era una transgresión
continuar vivos,
pero preferimos el violín
al tormento continuo de la rabia.


Diego Solís. Hágase abril. Ruleta Rusa Ediciones, 2017. Prólogo de Jorge Espina.

Diego Solís: Hágase abril (1):


Aprovechando que mañana, jueves, 11 enero 2018, el poeta Diego Solís recitará poemas de su primer libro de poemas, este Hágase abril, en La Caja de Músicos, a eso de las ocho de la tarde, le dedicaré hoy el día, compartiendo contigo sus poemas y animándote a pasarte mañana a escucharle recitar.


EL ESPANTAPÁJAROS

Ves a todos los cuervos acercarse.
Es negrura la noche, pero también es carne.
Nadie quiere irse a dormir sin su porción.
Graznan, gritan, agitan sus alas postizas.
Ríen, gimotean, se abalanzan sobre un cuerpo.
Ahí está esa figura silenciosa que se agranda.
Ahí está el espantapájaros;
avanza hacia a ti, avanza hacia a ti...
Es un hombre de paja y aire, que te dice que te vayas.
No lo intentes, tu casa está ahora muy lejos.






TRENES DE LEJANÍAS

La felicidad resuena en tu cabeza
como un canto lejano en voz de otros.

Las noches son llantos estúpidos a tu espalda
por un honor certero.

Tus manos apenan sirven como máscara
o tapadera de un puñal sin nombre.

Puedes refugiarte en otro trago
o en la excusa de que aún eres joven.

Ya hace tiempo que pasaron tus trenes
y nada va a salvarte de la quema.

Reza todo lo que sepas, apréndete
todas las canciones de amor;

el mundo está girando
y ya no cuenta contigo.


Diego Solís. Hágase abril. Ruleta Rusa Ediciones, 2017. Prólogo de Jorge Espina. 

martes, 9 de enero de 2018

Poesía Norteamericana (105): Charles Simic: Paseando al gato negro (2):







NOCHE DE INVIERNO

Estos presentimientos que tengo, escalofríos
causados por el modo en que la luz
deja manchas de sangre en la pared de la casa,
temo confiar en un gorrión,
no me acercaré al gato.

El destino te marca temprano por la mañana
con un dedo sagaz,
y después se ocupa de preparar el atrezo,
pintando el decorado.

La ventana de mi amor estaba en llamas
con el atardecer.
Su pelo era rojo.
La almohada que llevaba en sus brazos
parecía un bebé.

Parecido a una miga de pan,
me detuve y observé.
Todos los pájaros a mi alrededor habían caído en silencio.
Y entonces las nubes movieron
sus trágicos ropajes,
y lo mismo hizo la noche.


Charles Simic. Paseando al gato negro. Valparaíso Ediciones, 2017. Edición bilingüe y traducción al castellano de Nieves García Prados.